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El Colegio Oficial ampara al piloto que expulsó a las dos pasajeras de Vueling

Destaca en un comunicado que es "la máxima autoridad" de un vuelo y el "responsable de la seguridad de la aeronave"

Avión de la compañía Vueling.
Avión de la compañía Vueling.


El Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (Copac) ha resaltado este miércoles que “la máxima autoridad de un vuelo es el comandante” que, según las normativas aeronáuticas, “es responsable de la seguridad de la aeronave, las personas y la carga a bordo”.

Desde el Copac se han manifestado de esta manera tras la polémica surgida en los últimos días en torno a la expulsión de dos pasajeras en un vuelo entre Barcelona y Menorca.

Así, señalan que cualquier comportamiento por parte de un pasajero que pueda suponer “un riesgo para la seguridad del vuelo o que falte el respeto a un miembro de la tripulación” implica su expulsión inmediata.

De esta manera, destacan que el comandante, en base a su criterio profesional e independencia, adoptará la decisión que considere “más oportuna ante un pasajero insubordinado, cumpliendo con la normativa aeronáutica y con la responsabilidad de su cargo”.

De hecho, existen diferentes niveles de amenaza a la normalidad y seguridad del vuelo, tipificados por la Organización Internacional de Aviación Civil, y los procedimientos a seguir se encuentran recogidos en los manuales de operaciones de las compañías. Por lo tanto, inciden, “la decisión de expulsar a un pasajero de la aeronave nunca es arbitraria”.

Los usuarios del transporte aéreo han de tener presente que una aeronave es un espacio regido por una serie de normas que es “imprescindible” respetar para que el vuelo se desarrolle con normalidad y en el que, como mínimo, es preciso comportarse de “manera cívica y educada con la tripulación y con el resto del pasaje”.

En este sentido, el Copac expresa su “preocupación” por el “significativo aumento” en los últimos años del número de incidentes con pasajeros a bordo, que suponen un riesgo para la seguridad de los vuelos, además de “un perjuicio” para el resto de usuarios, para las compañías aéreas y para el normal funcionamiento de los aeropuertos.


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