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El precio del alquiler se dispara: subió un 22’1% en 2017

Actualmente el precio del metro cuadrado en las islas es de 12'5 euros, según un informe del portal Idealista

Vista aérea de Maó.
Vista aérea de Maó.


El precio de la vivienda en alquiler experimentó en Balears una subida del 22,1% durante el año 2017 hasta situarse en 12,5 euros/m2, según el último informe de precios del portal Idealista. Si atendemos a la variación trimestral, los precios cayeron un 1,9% durante el último cuarto del año.

El precio se incrementó en un 16,2% en Palma de Mallorca, hasta situar el precio en 12,2 euros/m2. Durante el último trimestre, el precio se redujo en un 0,9% en la capital balear.  En Llucmajor los precios también bajaron (un 2,1%) durante el último cuarto del año.

Fuerte subida a nivel nacional

El precio de la vivienda en alquiler ha vivido un repunte en España durante 2017 y ha acabado el año con un incremento del 18,4% que ha dejado el metro cuadrado en 9,7 euros al mes. El último trimestre del año ha frenado el ritmo de crecimiento, ya que los precios se incrementaron sólo en un 3,3%.

Todas las capitales españolas registran en diciembre de 2017 precios superiores a los de hace 12 meses, con las excepciones de Cáceres y Barcelona.

La ciudad de Barcelona ha visto cómo sus precios bajaban un 2,4% en el último año, situando el precio de sus alquileres en 17,5 euros/m2. El ritmo de caída parece haberse incrementado en el último trimestre, con un decremento del 4,6%.

Madrid finaliza 2017 con una subida interanual en el precio del alquiler de vivienda del 7,9%, lo que sitúa el precio del metro cuadrado en la capital en 15,5 euros. Durante el último trimestre del año la capital ha visto cómo sus precios crecían solo un 1,5%.

Santa Cruz de Tenerife ha marcado la mayor subida este año, con un incremento del 22,7% hasta los 8 euros/m2, muy similar a la registrada en la vecina Las Palmas de Gran Canaria (22,5%) y en Girona (20,5%). Por encima del 15 por ciento están Tarragona (17,6%), Granada (16,8%), Palma (16,2%), Málaga (15,4%) o Sevilla (15,2%). En Cáceres los precios se han reducido un 1%. Las menores subidas se han dado en Cuenca (1%), Logroño (2,5%) y Soria (2,7%).

A pesar de la caída, Barcelona sigue siendo es la capital española con los alquileres más caros (17,5 euros/m2), seguida de Madrid (15,5 euros/m2) y San Sebastián (14,1 euros/m2). En cuarto lugar se sitúa Palma con un precio de 12,2 euros por cada metro cuadrado. En la parte opuesta de la tabla encontramos Cáceres, la capital más económica, con un precio de 4,5 euros/m2 mensuales.

Para Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, “2017 ha sido sin duda el año del alquiler en España. Desde enero a septiembre acaparó titulares en prensa y gran parte de la agenda pública. Los precios han subido de manera generalizada en toda España, aunque la tendencia alcista ha ido atenuándose en el último cuarto del año. Hay que destacar también que no todos los mercados han incrementado sus rentas de alquiler de la misma manera: los archipiélagos canario y balear junto con las capitales andaluzas de Málaga y Sevilla, y la catalana Girona lideran las subidas. Madrid, que junto con Barcelona ha sido tradicionalmente punta de lanza del alquiler en España, se queda a la mitad de la media nacional. Barcelona, tras cuatro años de subidas interanuales, es la única capital española junto con Cáceres que acaba el ejercicio con las rentas de sus viviendas en alquiler en rojo

Para Encinar, uno de los principales motivos para el despegue del alquiler se encuentra en el empleo. El directivo asegura que “con el aumento de la certidumbre laboral muchas personas deciden dar el paso de irse a una casa, de momento en alquiler. Y ante la mejora económica las casas que se alquilaron entre 2011-2013 en un entorno de una profunda crisis económica salen ahora, finalizados sus contratos, a un escenario radicalmente distinto y sus precios despiertan de la hibernación en la que estuvieron durante 7 años”.

Hay -asegura Encinar – una figura clave sin la cual este fenómeno del alquiler no se entendería: todos los pequeños y medianos inversores que en los últimos 3 años han decidido mover sus ahorros desde sus cuentas bancarias a los pisos para sacarlos al mercado del alquiler. Ni se trata de una burbuja ni el inversor es un especulador malvado. El perfil del inversor nervioso que compraba una vivienda para venderla al poco tiempo con grandes plusvalías que proliferó hace 10-14 años ha desaparecido del mercado. El nuevo inversor es más pausado, tranquilo y asume la rentabilidad que el alquiler de la vivienda le produce, sin ánimo de vender”.


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