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La carta del Obispo Severo: un viaje a la Menorca del año 418

Hace 1.600 años, la conversión de los judíos al cristianismo supuso un gran logro para los católicos. Fue un episodio con luces y sombras que recordamos hoy

Fue el primer obispo de Menorca
Fue el primer obispo de Menorca
Tras él habría otro obispo, Macario, y luego Menorca cayó en manos de los vándalos

Diferentes actos se han programado a lo largo de este año para conmemorar los 1.600 años que nos separan de la carta encíclica del Obispo Severo y nuestros días. Aquel escrito tiene un gran valor por cuanto retrata una isla, sus gentes y su condición. El primer obispo cristiano de Menorca creó también el primer documento de la religión católica de la que se tiene constancia en las islas.

Explica Severo que hay una Menorca con dos polos confesionales opuestos. En Iamona o Jammona (Ciutadella) residían los cristianos mientras que en Magona o Magonis (Mahón) vivía una comunidad esencialmente judía. El obispo Severo ejercía jurisdicción sobre los fieles de toda la isla. El obispo acude con prudencia a Magona para venerar las reliquias de San Esteban protomártir traídas por Paulo Orosio a su paso hacia la península, y en dicha ciudad tiene controversias bíblicas con los judíos que dominan en el “Municipium Magontanum”; tras varias vicisitudes, discusiones y la quema de algún templo, se convierten los 540 judíos magontanos que se bautizan en la fiesta de Pascua. Alguna fuente habla de la huída por mar de los judíos que no querían convertirse. También se habla de episodios en los que los judíos se armaron para defender su credo frente al avance evangelizador de los cristianos de Severo.

Un historia de Menorca y una reflesxión para el fomento de la tolerancia confesional
Un historia de Menorca y una reflesxión para el fomento de la tolerancia confesional

En su proceder y en su escrito demuestra el obispo Severo una gran influencia de San Agustín, que en aquella misma época regía su diócesis de Hipona en el norte de África. Severo nos informa también de su iglesia: su clero, los monjes, las vírgenes, el pueblo fiel que, al enterarse de que su obispo acude a Magona, va en tropel detrás del pastor, y toma parte activa en la liturgia y el canto de los salmos, y colabora eficazmente en la conversión de los infieles magontanos. También son muy interesantes los datos que nos proporciona la carta sobre la situación de Menorca, su extensión, sus características físicas (la pequeñez, la aspereza, los bosques, las cuevas.), sus ciudades, la situación jurídica de los judíos.

En el marco de un imperio romano, mayoritario en el mundo conocido de aquel siglo V, Severo brindó una regularización de los derechos de los judíos si se convertían a la religión cristiana. Los supuestos milagros atribuídos a la presencia de las reliquias en la isla hizo el resto; nubes extrañas, lluvia de granizo dulce como si fuera maná, etc.

El Ateneo de Maó y el Cercle Artístic de Ciutadella han abierto el programa de actos que recuerdan el documento de Severo con la presentación de un libro que recoge este episodio de la historia de Menorc, pero a lo largo del año se van a suceder conferencias, exposiciones y actos vinculados a este aniversario.


Comentario

  1. en esa epoca en las Baleares no se hablaba catalan,sino una jerga interracial de gentes que iban y venian por aqui , entre ellos el latin ,el mas comun,tambien griego,incluso musulman, y al igual que ahora y pese a quien le pese, nuestra cultura , la balear es una mezcla de muchas, alianza de civilizaciones , como dijo el inclito ZP

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