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La cultura pide paso en Menorca

La biblioteca de Maó plantea la necesidad de sumar nuevos espacios para ofrecer mejor toda la variedad de contenido que tiene

Biblioteca publica de Maó.
Biblioteca publica de Maó.
Con más de 2.000 metros cuadrados de espacio útil, no hay sitio para todo lo que ofrece.


La biblioteca pública de Maó tiene algo más que libros. Se han ido sumando servicios que van desde ludoteca, préstamo, zona de lectura de prensa, zona de acceso a internet, videoteca, préstamo de discos, zona de archivo, sala para presentaciones.

Con tanta variedad de espacios, el director Francesc Florit Nin ha propuesto dividir las diferentes áreas aprovechando espacios vacíos o disponibles en otros edificios, como aquellos que el Estado ha ido dejando vacíos. En los últimos años el Ministerio de Defensa ha ido realizando un proceso de reversión de propiedades como en el caso de cuarteles, fortalezas y otras dependencias.

La historia de la biblioteca parte desde el 21 de noviembre de 1861 pero ya hay constancia de que hubo un grupo de ciudadanos que formó una sociedad para la creación de una biblioteca mucho antes, en 1778.

El antiguo alcalde de Maó José Codina compraría el actual edificio a la familia Mercadal para destinar su uso a la biblioteca en los años 40 del siglo pasado. Este edificio sería la primera construcción de estilo neoclásico de Menorca. En 1975, con una situación de ruina inminente, se trasladarían los fondos a diferentes espacios mientras se llevaban a cabo unas obras de reforma que no permitirían concentrar de nuevo los libros en este lugar hasta 1988. Desde entonces la Biblioteca pública ha ido creciendo, no solo en sus fondos bibliográficos, si no también en los servicios que presta, lo que ahora empuja a buscar soluciones que le permitan crecer.


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