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Mahón despide las fiestas en su puerto soñado

La zona portuaria se llena de gente para vivir la última jornada de "Mare de Déu de Gràcia"

Vela latina en el puerto de Maó
Vela latina en el puerto de Maó

Una luna gigantesca y todas las músicas, todas las sonrisas, todos los sabores, todos los colores, todos los buenos sentimientos. Mahón ha despedido la “Mare de Déu de Gràcia” en el puerto soñado. La fiesta, generosa y plena, que había se había paseado durante dos días intensos por el centro de la ciudad, decidió, un año más, dejarse acariciar por la brisa del mar y embellecer la ya de por si rada mahonesa, llena de gente durante toda la tarde-noche de ayer.

Los gigantes bajaron al puerto a media tarde.
Los gigantes bajaron al puerto a media tarde. FOTO.- TOLO MERCADAL

La fiesta se bajó al puerto de la mano de “na Guida” y “en Tomeu”, todavía asombrados por los castillos que sus amigos “Castellers de Vilafranca” habían levantado a primera hora de la tarde en la plaza Constitución, y que repitieron en pleno puerto. Todavía llegó a tiempo de asistir a las primeras actividades que se desarrollaban en la lámina de agua -nadadores, motos acuáticas, regatas de piraguas- y asistir al pasacalle de la Banda de Música.

La fiesta, que se había pasado el fin de semana vestida con camisetas holgadas, pantalones más cortos que largos y zapatillas de batalla, sacó sus mejores galas, se puso tacones, se pintó los labios, se esmeró en el peinado y no olvidó coger el abanico, porque el calor también estuvo presente en la última jornada.

La fiesta se acompañó de melodía y ritmo para llenar todo el Paseo del Puerto, desde el Moll de Llevant al de Ponent, de baile y canción tradicional menorquina, duende andaluz, gospel, swing y charanga, de gimnasia rítmica y animación para todas las edades.

La fiesta, golosa, se demoró en cajas de pizza que hacían las veces de mesa y en mesas en las terrazas repletas de ricos manjares, servidas por camareros-malabaristas, o colocadas a pie de escalerilla de barco, surtidas de pan y queso, y sobrasada, y langostinos, cerveza y vino, se tomó un bocata y se refrescó con helados o pomada.

Vela latina, travesía del puerto a nado, regatas de piraguas o exhibición de motos acuáticas, en la lámina de agua.
Vela latina, travesía del puerto a nado, regatas de piraguas o exhibición de motos acuáticas, en la lámina de agua.

En algún momento, le dio por pensar que ojalá el puerto pudiese tener siempre tanta vida como esta noche; deseó que lo de la señora que había sido evacuada en ambulancia tras resbalar en la Costa de la Miranda se quedase en un susto, como el resto de incidentes de estos días; y agradeció, íntimamente, el cariño y la implicación de tantas y tantas personas para que todo hubiese salido perfecto.

Sin perder la sonrisa, se sentó en los muelles o en las escaleras de Ses Voltes y del Martímo, se asomó a los miradores y a los balcones, se dejó mecer en pequeñas barcas, esperando los fuegos. Y cuando los fuegos habían dejado bocas abiertas y ojos como platos, perfumada de pólvora, con la mirada llena de luz y color, y el corazón ilusionado,  contando los días hasta el próximo septiembre, la fiesta se fue a dormir.


Comment

  1. espectaculars focs de dia 9!!!
    els de s’illa des rei esper no els fagin mai més, a part de flacs, et fan anar des centre fins es “port mahon” per veure’ls, unic lloc, quan els de illa pinto es poden veure desde sa residència fins a sa colàrsega…i no es poc

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