El Real Madrid y Sergi Llull naufragan en la orilla contra el CSKA de Nando de Colo (91-90) – menorca al día
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El Real Madrid y Sergi Llull naufragan en la orilla contra el CSKA de Nando de Colo (91-90)

El base de Maó firma 21 puntos y siete asistencias en 32 minutos, pero falla ocho triples

El asesino galo.
El asesino galo.
De Colo ha sido el máximo anotador del encuentro.

Por centímetros, por pulgadas, por un poco de suerte… el Real Madrid ha podido hoy dar un puñetazo en la mesa de la Euroliga ganando al actual campeón, a un CSKA de Moscú al que tenido al alcance en los últimos momentos. Algunos fallos en el tiro, alguna falta de más… los detalles han condenado a los blancos, que han protagonizado un partido lleno de altibajos (91-90). Sergi Llull ha vuelto a ser el máximo anotador de los suyos, firmando 21 puntos y siete asistencias. Sin embargo, ha fallado ocho triples (3 de once en el partido) y sigue con la mirilla desenfocada. Nadie duda de su compromiso. Nadie duda de su excelencia física y de sus fundamentos para manejar al conjunto blanco. Si ya metiera todos los tiros -como hacía al principio de año- hablaríamos de un claro MVP de la competición. Aún tiene tiempo de lograrlo.

El encuentro ha comenzado con el conjunto de Pablo Laso en versión dominante. La inclusión de dos hombres altos en el backcourt –Maciulis y Doncic– sorprendía a los locales. La tanqueta lituana metía nueve puntos -incluidos varios triples-, era the man of the match y los blancos lograban la primera ventaja (17-26). Sin embargo, todo se torcía en el segundo cuarto, cuando hacía su aparición el exACB -y exNBA- Nando de Colo. El playmaker galo ha finalizado el encuentro con 28 puntos y por momentos ha sido imparable. Su aparición y la permisividad arbitral –Khryapa ha dado un recital de veteranía, manos y, porqué no decirlo, de contactos ilegales- elevaban a los rusos hasta un 49-38 en el segundo cuarto.

La dureza de la defensa local era una losa de la que el Real Madrid no lograba escapar. Las ventajas moscovitas se asentaban en los 10 puntos durante el tercer periodo y las protestas de Randolph no ayudaban. Hasta un último arreón madridista, que acercaba de nuevo el marcador (73-68). El pescado estaba por vender y llegaban los nervios a ambos quintentos. Todo se iba a decidir en los últimos tres minutos. Dos rebotes ofensivos del titán Ayón -diez puntos, siete rebotes, el mexicano es un termómetro- acercaban a los visitantes (87-86). Rudy fallaba dos canastas y Draper se lanzaba un triple lejano que no entraba. La defensa blanca aguantaba los intentos rusos, pero al final los tiros libres condenaban a los blancos, que a pesar de un palmeo final naufragaban en la orilla. Ha sido una prueba de fuego y se ha perdido. Dicen que de los errores se aprende.

@jlgllagues


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