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La desnitrificadora de Maó, más cerca

El miércoles acaba el plazo para la licitación de la planta que tiene que ofrecer un tratamiento biológico

Esperando el agua limpia
Esperando el agua limpia
Será una de las inversiones más destacadas de Maó en los últimos años

Para conseguir agua potable para todo el mundo, Maó aborda varias acciones. Recuperación de agua de lluvia, mejor aprovechamiento del agua que sale de la depuradora, campañas de concienciación.

Pero la más inmediata en dar un paso decisivo es la adjudicación de la planta que tratará el agua para quitarle los nitratos.

Descartadas las opciones de osmosis inversa que funcionan en muchos hogares pero que son poco convenientes para grandes caudales, se plantearon soluciones como las que consiguieron en Es Castell. Sin embargo, buscando optimizar el resultado del proceso de desnitrificación, Maó quería una opción que fuera más natural. El tratamiento biológico es la solución que podría devolver la salubridad al agua de grifo.

Durante los últimos años, los pozos del municipio se han ido llenando de nitratos por encima de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Mientras que los focos son varios, la forma de solucionar este asunto también pasaba por varias acciones conjuntas. Tras la instalación de equipos de osmosis en algunos puntos sensibles (como colegios), se pasó a buscar una instalación que pudiera devolver la condición de potable al agua de beber.

Es Castell tardó 10 años en conseguirlo. Estos días se da un paso decisivo para que Maó también pueda beber el agua que sale del grifo.


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