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Se dan los primeros pasos hacia la descarbonización de las islas

El acuerdo del pasado viernes para planificar el cierre de Es Murterar (Alcudia) marca el camino para el resto de centrales, como la de Maó

Es Murterar en Alcudia
Es Murterar en Alcudia
Tras su cierre progresivo, la central de Maó será el siguiente objetivo en la descarbonización


El acuerdo entre Govern y la compañía Endesa permite un cierre progresivo, por etapas, que comenzará con una reducción de horas de trabajo encaminada a utilizar cada vez menos carbón y cada vez más gas.

Es Murterar consta de cuatro grupos de vapor que queman hulla, y de dos grupos de turbina de gas que utilizan gasóleo como combustible. El primer grupo de carbón, de 125 MW de potencia, entró en funcionamiento en 1981. El segundo grupo, también de 125 MW de potencia, se conectó a la red en 1984. En 1997 se pusieron en operación dos nuevos grupos de carbón, de 130 MW de potencia. Los dos grupos de turbina de gas de la central entraron en producción en 1989. Tienen una potencia de 37,5 MW cada uno. Al acabar este año, dejarán de funcionar los grupos 1 y 2.

La base del acuerdo en el que ha participado también el Ministerio de transición energética es acabar con la producción de electricidad a partir de la combustión de hulla o carbón, que genera más contaminación y emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y que tiene una relación directa con los efectos de cambio climático.

Por su parte, la compañía Endesa se ha comprometido a mantener todos los puestos de trabajo existentes en las propias tareas del desmantelamiento de las áreas obsoletas o en otras secciones de la propia empresa, incluyendo su propio programa de apoyo a las renovables.

La central térmica de Maó espera su turno en el proceso de descarbonización pero este primer paso es significativo puesto que apunta en la dirección que se esperaba para conseguir en un futuro próximo la sustitución de los combustibles como el fuel oil por gas. Con este acuerdo, Maó quedará como la central más contaminante del archipiélago y, por tanto, en ella se centrarán los esfuerzos para cambiar la forma de trabajar. La Central de Mahón es una central térmica que cuenta con cinco turbinas de gas que utilizan gasóleo como combustible y con tres grupos diésel que utilizan fuelóleo como combustible principal y gasóleo como combustible de apoyo. Las dos primeras turbinas se instalaron en 1993 y 1999. Posteriormente, se incorporaron tres turbinas dobles Pratt and Whitney con una potencia total de 46,1 MW. Los tres grupos diésel, de 15,8 MW de potencia cada uno, entraron en producción en 1991.

Con el acuerdo alcanzado el viernes, las centrales mallorquinas de Son Reus y Cas Tresorer, que funcionan con gas natural, pasarían a trabajar a pleno rendimiento a partir de 2020.
Con los cambios acordados se espera que se reduzca a final de este año un 10% las emisiones de CO2 en Es Murterar, que implica también un 90% menos de emisiones de dióxido de azufre y un 76% menos de óxidos de nitrógeno. Las denominadas partículas finas se reducen un 90%.
Para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico, el Govern y el Ministerio han pactado también la mejora de la conexión eléctrica entre península e islas con los cables que garanticen el suministro y que, de hecho, no es una demanda nueva.


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