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“Bosco”

Un abrazo de sal de Lola Maiques

Bosco Marquès.
Bosco Marquès.

Dicen que la casualides no existen. Si es así, hablemos de curiosidades. Aunque no me extenderé, no deja de ser curioso cómo, cuándo y dónde supe de Bosco Marquès por primera vez- por teléfono, una tarde lluviosa de primavera, a la entrada de Algemesí (el pueblo adoptivo de Valencia donde crecí)- y el momento de conocernos -en la redacción de “Es Diari”, la semana de Sant Joan de 2004.

Entonces era pronto para saberlo, pero bastaron esos dos momentos para presentarme al Bosco que era: afable, oportuno, claro, conciso, un hábil maestro del menos es más aplicado a las relaciones humanas, de mente abierta pero arraigado en sus convicciones y sus lealtades. “Has tenido suerte de que te entreviste-me dijeron-porque Bosco siempre se va por Sant Joan”. Y así fue durante todo el tiempo que trabajamos juntos en el “Menorca”.

Era tan excepcional que Bosco no estuviera, que aquella ausencia “santjoanera” era rasgo a destacar en su persona sólida y discreta. Porque Bosco siempre estaba, aunque no estuviese. Bosco y lo que él encarnaba, una manera de ser y de hacer periodismo- la de la calma, la competencia sana y el servicio público- que fue capaz de imprimir al “Menorca” y que parece esfumarse por momentos, si no lo ha hecho ya.

El día que se conoció la noticia de su muerte, las redes sociales canalizaron parte del duelo. Profesionales de diferentes generaciones y medios expresaron su pesar y su reconocimiento, y, en no pocos casos, en sus palabras había un poso de lamento por lo que Bosco representó para el oficio en Menorca y por los cambios, no todos positivos, que esté ha experimentado en los últimos años.

Quedan en el corazón de cada uno las vivencias compartidas con Bosco, lo que aprendió de sus virtudes y defectos, de sus silencios y palabras, la gratitud, el cariño. Pero aquí, en Menorca, donde todo está tan al alcance de la mano, estaría bien que no se olvidase que, desde la Olivetti y el teletipo a Internet y el Mac, el buen periodismo que Bosco alentó, pide tiempo, mente y corazón abiertos, rigor y compromiso.


Comment

  1. … dicen que fue un buen profesional, con buena praxis, ecuánime y que escuchaba, primando el derecho a la información y respetuoso con las opiniones contrarias… al menos es lo que he ido viendo en sus obituarios… por eso choca tanto el contraste con los actuales responsables del diario, que condicionados por la iglesia y el control que ejerce en los medios, censuran a particulares que opinan en los foros por no adecuarse al particular ideario reaccionario de la iglesia

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