Aquí están las subvenciones: ¿ponemos placas o aspas? – menorca al día
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Aquí están las subvenciones: ¿ponemos placas o aspas?

El Govern balear pone tres millones de euros a disposición de quienes aspiren a producir energía renovable

¿Cual escogerías y por qué?
¿Cual escogerías y por qué?
En Menorca también se apuesta por la micro eólica

Entre las novedades de la última convocatoria para la instalación de renovables en Baleares está la posibilidad de que varias personas se pongan de acuerdo para compartir los costes de una instalación así como repartirse el beneficio de la generación de esa instalación. Pero no solo está dirigido a la energía solar, también se subvenciona la microeólica, algo que en Menorca parece que está gustando también entre los que apuestan por la energía limpia.

El principio básico de la energía eólica es el movimiento de grandes masas de aire. Así como el agua de los mares se mueve generando mareas, sobre nuestras cabezas se produce el mismo fenómeno, pero con aire.

Este movimiento se produce por la diferencia de temperaturas del aire, gracias a la aportación de calor del sol. Las más calientes tienden a ascender y su lugar es ocupado por otras más frías que se desplazan en horizontal sobre la superficie de la tierra, generando los vientos. A mayor diferencia de temperaturas entre las masas de aire, el movimiento de estas será mayor, y por lo tanto se producirá una mayor velocidad del viento. La orografía del terreno de Menorca acude en ayuda de aprovechar este recurso puesto que no hay grandes formaciones montañosas que frenen el embate del viento y las corrientes.

La energía eólica se puede aprovechar de diferentes formas. Y su aplicación práctica se pueden clasificar en tres grupos diferentes:

• Energía mecánica: utilizada para el bombeo de agua a través de bombas de pistón, bombas centrifugas o tornillo helicoidal.
• Energía térmica: obtenida a partir de energía mecánica, bien por calentamiento (fricción), bien por compresión de un líquido refrigerante en una bomba de calor.
• Energía eléctrica: es el uso más común, pero requiere de un sistema de almacenamiento para la electricidad.

Las aspas del molino ofrecen más generación en función de la velocidad del viento. Un viento excesivamente fuerte desaconseja la utilización de esta tecnología. No conviene tenerlo girando si pasa un cap de fibló.

Por su parte, la energía solar es una energía renovable, obtenida a partir del aprovechamiento de la radiación electromagnética procedente del Sol. Actualmente, el calor y la luz del Sol pueden aprovecharse por medio de diversos captadores como células fotoeléctricas, heliostatos o paneles solares térmicos, pudiendo transformarse en energía eléctrica o térmica.

El aprovechamiento de la energía solar se basa en la instalación de placas solares, tanto térmicos como fotovoltaicos. El funcionamiento de estos tipos de energía solar es diferente. Mientras los paneles térmicos utilizan un fluido para recoger el calor del sol y almacenarlo para su posterior utilización, bien como agua caliente o bien como valor para generar electricidad mediante una turbina y un generador.

Los paneles fotovoltaicos están formados por un conjunto de células fotovoltaicas y basan su funcionamiento al efecto fotoeléctrico que se producen al incidir en ellos la luz solar. De la misma manera que la eólica tiene limitaciones, la fotovoltaica rinde mejor en un determinado rango de luz y calor. Es decir, en pleno agosto con temperaturas muy altas, la placa fotovoltaica no funciona mejor puesto que lo que requiere es luz y no calor abrasador. No olvidemos que frente a salitre, polen o lluvias de barro se tendrá que preveer un cierto mantenimiento.


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