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Cambio vaca por algo rentable

El mundo rural menorquín tiene alternativas que lo hacen viable económicamente

Quesos
Quesos
Foto: Pixabay

Habla de diversificación en el campo de Menorca no es nuevo. Además, antes del boom del mercado lácteo y de la industrialización del queso, en la isla ya se sacaba rendimiento del campo y no había apenas vacas. ¿Cómo lo hacían? Y lo que es más interesante, ¿cómo podemos hacerlo a partir de ahora?

Ser ganadero hoy en la isla tiene serios retos a resolver. Conseguir hacer rentable una ganadería que está tan sometida a si sube el precio del petróleo, a si llueve o no llueve, a si hay guerra en el granero de Europa,… Son demasiados elementos que pueden salir mal. Y si se ponen todos del mismo tono oscuro (como está pasando) lo mejor es pensar en soluciones.

El cooperativismo es una opción que acudió en el pasado a salvar los muebles de los ganaderos que no veían salida a su trabajo. Ir por libre es hoy en día demasiado riesgo.

Es cierto que otras muchas fincas han buscado arriesgar de manera diferente; cambiando el enfoque de los beneficios del trabajo en la tierra. Desde plantar viña a sembrar olivos o focalizar en agroturisumos. Todas las fórmulas que se lleven a cabo con tiento pueden tener su oportunidad. Hace falta estudiar bien qué camino escoger y trabajar para llevarlo a término.

En el caso de las fincas que apostaron por sembrar vid podemos decir que, por término medio, el éxito les ha acompañado. Es cierto que los primeros años no producen, que luego están sometidos a inclemencias de la meteorología, a las plagas y a tener que asumir que producciones pequeñas no pueden competir con las grandes bodegas de la península y el extranjero. Sin embargo, el enfoque de exprimir la mayor calidad posible y ser paciente están arrojando año tras año mejores cifras.
Las fincas que han apostado por olivos, en un ambiente mediterráneo en el que se adaptan muy bien, también siguen un camino similar. No es la cantidad si no la calidad y aquí fijan su atención los productores.

Hablar de cacahuetes que se cultivan en la isla o de caracoles de Menorca ya no es tan extraño. Hay un recorrido aún por desarrollar y allí pueden estar las nuevas oportunidades de los campesinos menorquines. Por la experiencia del sector ganadero habría que evitar caer en los errores del pasado; evitar saturar aquellas formas de explotar la tierra que parece que dan beneficio (todos no cabrán en ese filón); intentar depender lo menos posible del exterior (si no controlas todas las variables estás sujeto a cómo puedan cambiar en el futuro); si para ser rentable dependes de ayudas de la Administración, quizás es mejor que cambies el objeto de tu trabajo.


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