El PSC-PSOE gana las elecciones autonómicas catalanas, pero tal y como le sucedió a Ciudadanos hace cuatro años, esta puede ser una victoria pírrica sin ninguna consecuencia. La suma de los escaños de los partidos independentistas supera ampliamente el 50% del Parlament lo que dejaría muy difícil el acceso del socialista Salvador Illa a la Presidència de la Generalitat.
Con el 90% del voto escrutado, el PSC-PSOE obtiene 33 escaños, los mismos que Esquerra Republicana de Catalunya. Con 32 se queda Junts per Catalunya (el partido apoyado por Carles Puigdemont) liderada por Laura Borràs. VOX irrumpe con fuerza y logra 11 escaños. Los independentistas de la CUP obtienen 9 mientras En Comú Podem se queda con 8 mientras que Ciudadanos apenas logra 6 y el PP se queda con sólo 3.
Con estos números las fuerzas independentistas suman 74 de los 135 escaños en juego. Todo indica que, por primera vez, superarán el 50% del total de votos, pero esta victoria llega en un momento de gran desunión entre ERC, JxC y la CUP lo que dificultará cualquier entente.
Aún parece más complicado que el PSC-PSOE logre apoyos suficientes para gobernar. Hace unos días los partidos independentistas firmaron un documento por el que rechazaban pactar con los socialistas. La suma del PSC y el resto de fuerzas no independentistas tampoco alcanza para llegar a la mayoría necesaria en la Cámara autonómica.
El PSOE gana las elecciones catalanas
