Pons ha recibido el castigo más contundente. Ha sido apartado de los terrenos de juego durante 1 año y 1 mes "por agresión al árbitro asistente y conducta contraria al buen orden deportivo", según relata el Subcomité.
Mientras, Berto Vaquero ha sido sancionado durante 8 meses por "protestar de forma airada, producirse de forma violenta con el árbitro y árbitro asistente, amenazas al árbitro asistente y conducta contraria al buen orden deportivo".
La delegación de Menorca del Comité de Árbitros de Fútbol de las Illes Balears denunció hace dos semanas las agresiones a los colegiados. Incluso uno de ellos presentó una denuncia ante la Guardia Civil, según explicó el propio Comité de Árbitros.
