La cueva es uno de los lugares más visitados por los excursionistas menorquines y foráneos, por la belleza del paisaje en el que se encuentra -barranco de Binigaus-, y por sus espectaculares dimensiones.
El Consell, junto al equipo de restauradores de la empresa Talaia Cultura, ha eliminado los grafitis y las pintadas que ofrecían "una imagen intolerable de incivismo en un espacio natural y arqueológico único", explican.
Igualmente, han instalado un panel informativo en la entrada de la cueva con el objetivo de dar información sobre este espacio y sensibilizar al visitante sobre la necesidad de conservar el patrimonio.
