Algunos de estos caminos son privados. La mayoría son públicos. Al no usarlos, ¿quién sabe a ciencia cierta su condición? El trabajo de un grupo de amantes del senderismo, gente convencida de que hay que recuperar este patrimonio público, ha ido desvelando varios tramos de caminos que ya vuelven a estar a disposición de quienes quieran recorrerlos.
En Es Castell llevan ventaja respecto al resto de los municipios menorquines, así lo constatan desde la Coordinadora de camins. Y el voluntariado que desbroza maleza sigue activo. Este sábado han vuelto al Camí d'en Tallacotes y el Camí d'es Garrofer para despejar la zona.
Una de las primeras acciones ha sido la de quitar una gran cantidad de piedras que impedían el acceso a uno de los caminos. Y luego coger por el mango las herramientas que aporta el Ayuntamiento para eliminar los matojos que han ido creciendo entre pared y pared.
La iniciativa de la Agenda local 21 y la Asociación de Vecinos de Es Castell tiene un doble objetivo; recuperar estos espacios para la gente de Es Castell y planear en un futuro rutas senderistas que se puedan ofrecer para deleite de un turismo activo y respetuoso con el medio natural.
