Y uno de ellos, el construtor Joan Coll, ha donado una cruz de piedra que sustituirá a la metálica anterior.
Joan Febrer, rector de la parroquia de Sant Bartomeu, ha explicado a la web del Bisbat de Menorca que las obras de restauración "avanzan lentamente, pero con constancia".
Cada sábado, un buen puñado de voluntarios suben el material con la ayuda de tres asnos para que los operarios puedan actuar sobre s' Ermita.
Situada en Son Granot, se trata de una pequeña capilla dedicada a la virgen María y que fue construída a mediados del siglo XX. Se trata, sin duda, de uno de los edificios más emblemáticos de Ferreries.
