Todo empezó sobre las 18.30 horas, cuando la compañía les anunció que el avión que debía despegar a las 19.20 horas rumbo al Aeropuerto de Menorca -en vuelo directo- sufría una avería técnica y no había posibilidad de sustituirlo.
Iberia decidió repartir a los 180 pasajeros en aviones rumbo a Madrid y Barcelona, pero los que debían volar hasta la Ciudad Condal (con Vueling) corrieron peor suerte...
Su aeronave debía despegar a las 22.40 horas, pero salió una hora más tarde y los pasajeros llegaron a El Prat sobre las 01.15 horas, según relata uno de los viajeros.
Al llegar al aeropuerto de Barcelona debían ser reubicados en aviones con destino a Maó, pero se encontraron con enormes colas en el mostrador de Vueling, que acababa de cancelar un vuelo desde Barcelona hasta San Petersburgo.
Tres horas más tarde -sobre las 04.30 horas de la madrugada- la compañía les encontró hueco en el avión hacia Menorca de las 07.20 horas, por lo que decidieron no aceptar la noche de hotel porque "estaba en Sabadell, a 40 minutos en bus".
Así, los pasajeros del vuelo entre Vigo y Menorca han llegado en la mañana de este sábado a las 08.30 horas a la Isla 11 horas después de la hora fijada. Una auténtica odisea.
