El intento de golpe de Estado ha motivado la intervención "virtual" del presidente turco Recep Tayyip Erdôgan, quien a través de FaceTime ha llamado a la población a salir a la calle para frenar la rebelión y habría abandonado Turquía, según los medios locales.
La llamada a defender la democracia ha ha conseguido frenar el golpe aunque no de forma incruenta. En un primer momento ambos bandos aseguraban tener el control del país, pero la reacción ciudadana y de las fuerzas leales a Erdogan permitió frenar la asonada. Esto no impidió que los choques entre rebeldes y tropas leales así como la policía causara 265 muertos.
