En un artículo publicado en Vilaweb.cat y firmado por Martín Crespo (que puede leerse completo clickando aquí), desde el diario digital se recuerda el rastro menorquín en aquella zona de Estados Unidos, narrando brevemente las peripecias del millar de isleños que en pleno siglo XVIII emigraron hacia la Florida. Embarcados en 1768 a bordo del barco del doctor escocés Andrew Turnbull, y junto a otro medio millar de griegos e italianos, dejaron atrás Menorca para iniciar una nueva vida al otro lado del Atlántico.
Según esa narración, las cosas, pero, no fueron como esperaban, ya que recién llegados a lo que debía ser su nuevo hogar se encontraron con que tuvieron que trabajar como esclavos en las plantaciones de New Smyrna, propiedad del doctor Turnbull. 964 de los colonizadores llegaron a perder la vida y el resto huyó al cabo de nueve años. Su refugio fue San Agustín de la Florida, donde desde entonces forman una comunidad que se ha mantenido hasta hoy.
