Sant Lluís disfruta de un verano con mucho turismo. Con los hoteles y las playas llenas de visitantes, julio y agosto están resultando rentables para las empresas de la población. Pero el fenómeno turístico tiene también una vertiente oscura y es el incremento generalizado de residuos tanto en el municipio como en las urbanizaciones.
Los contenedores no dan abasto y no sólo se trata de los del servicio municipal que adjudicó el anterior equipo de gobierno. También los de recogida selectiva que se gestionan a a nivel insular están más que llenos.
Desde el consistorio se insiste en que se trata de un hecho puntual por la gran presión humana que sufre el municipio y esperan que esto se vaya resolviendo en los próximos días.
