Martí señala que "tocaba explicar con nombres más alejados de los partidos la función que deben tener los delegados o gerentes del Govern y evitar así ninguna sospecha de que se implantan, como hizo el PP, comisarios o delegados del partido".
El nacionalista asegura que sus críticas no son ninguna deslealtad al pacto de gobierno porque ya las expresaron anteriormente y que "para acercar posturas habíamos pedido que estos dos cargos fueran elegidos con criterios de profesionalidad, oportunidad, poco o ningún carácter partidista y consenso". Entiende que en la Isla hay grandes profesionales cuyo nombramiento habría gustado a todos y que no parecerían cuotas de partido.
"Creo que somos muchos los que estamos decepcionados por estos nombramientos (no por las personas en si, sino por el perfil que se ha buscado para ocupar el cargo), entre otras cosas porque no se corresponden ni con lo que se esperaba ni con lo que se había explicado."
