De la desaparición de todas las enseñas (española de la Unión Europea y menorquina) del tren turístico afirmó que "es una empresa privada y fue una decisión exclusivamente suya. Yo no di ninguna orden al respecto".
En donde si tuvo una intervención directa fue en la retirada de la bandera de Maó del Pont de Sant Roc. Juanola explica que "el asta metálica y los cables de sujeción dañaban la piedra de marés en donde estaban anclados. El mástil, además, atraía a los rayos lo que obligó a instalar dos pararrayos para evitar que golpearan el puente con el peligro que conlleva. La instalación de estos pararrayos costó 15.000 euros".
La edil rechazó de plano que tenga algún problema con la bandera. Además de insistir en que tiene un lugar de preeminencia en su despacho, "cuelga junto al resto de banderas oficiales de lo alto del ayuntamiento que es su sitio". Juanola recuerda que además le tiene una especial estima porque "cuando estaba en el área de Cultura y vi en el mal estado que se encontraba la original fui la encargada de que se restaurara".
Por el tema de las banderas Juanola ha sufrido numerosos ataques políticos. Desde concejales de la oposición que afirmaban que el gobierno municipal tenia una "rabieta de niño pequeño" hasta insultos muy graves en las redes sociales deseándole su muerte y que acabara en una fosa común. "Es muy triste que se llegue a estos extremos" lamentó la edil."Además hechos así impiden que se hablen de otras acciones que estamos realizando para evitar desahucios y demás".
Juanola entiende que estos ataques políticos demuestran que desde la oposición no se le han dado los 100 días de gracia que se permiten a cualquier gobierno para que pueda demostrar sus primeras acciones. "Esto no impedirá que sigamos gobernando" zanjó la edil.
