"Ellos confían en solucionar el problema con el patrocinador el próximo 6 de enero y nuestro objetivo es que ningún equipo desaparezca, por eso hemos decidido tomar esta decisión", explica Bep Llorens.
Y es que de no haber aceptado el aplazamiento, el Miranda hubiera incurrido en una incomparecencia que hubiera precipitado una fuerte sanción económica y deportiva que podía haber originado su salida de la Superliga.
"Entendemos que la situación económica es muy complicada y que estamos ante el primer partido de la segunda vuelta. No queríamos que vinieran a jugar y que luego no volvieran a la competición. Es lo mejor para nosotros y para la liga".
"Entendemos que si vienen el 18 de febrero es porque la situación se ha arreglado", ha dicho Llorens en declaraciones a IB3.
La que no vendrá es Diana Sánchez, exjugadora del Vòlei Ciutadella, que abandonará el equipo en dirección a Tenerife.
El técnico menorquín aprovechará para realizar una pequeña pretemporada en la que aumentará la carga física a las jugadoras, que estarán muchos días sin poder competir.
