La marea blanca de los facultativos de la sanidad pública ha tomado este sábado el centro de Maó. Convocados por el sindicato Simebal, cerca de 120 profesionales se han concentrado en s’Esplanada para recorrer las calles principales de la ciudad y finalizar su protesta ante la sede de la Dirección Insular de la Administración General del Estado, en la plaza Miranda.
Esta movilización marca un punto de inflexión en un conflicto que ya suma dos meses de paros. El colectivo médico reclama un convenio marco propio que los diferencie del resto de trabajadores y funcionarios sanitarios (como celadores o enfermeros), alegando que la naturaleza y responsabilidad de su labor requiere un estatus jurídico y laboral específico.
El fin de las guardias de 24 horas, en el punto de mira
La reivindicación más coreada durante la marcha ha sido el fin de las guardias de 24 horas. Los médicos denuncian que estas jornadas maratonianas no solo son un obstáculo insalvable para la conciliación familiar, sino que comprometen seriamente la seguridad del paciente debido al agotamiento físico y mental de los profesionales.
El portavoz de Simebal en Menorca, Claudio Triay, ha sido tajante al calificar la actual huelga como un «fracaso» de las negociaciones, lamentando haber tenido que llegar a este extremo para ser escuchados.
Críticas directas al Ministerio
Triay también ha dirigido sus críticas hacia el Ministerio de Sanidad por su «cerrazón» al diálogo, haciendo especial hincapié en la figura de la ministra Mónica García:
«Es una anestesióloga que hace apenas cuatro o cinco años se manifestaba por estas mismas reivindicaciones. ¿Qué ha sucedido para que ahora haya cambiado de opinión?», se preguntaba el portavoz ante los medios.
Con esta jornada de protesta, los médicos de Menorca endurecen su postura a la espera de un movimiento por parte de la administración que permita desbloquear un sistema sanitario que, según denuncian, está al límite de sus capacidades.
