El Col·legi Professional de Docents de les Illes Balears ha expresado su preocupación por el proceso de sustitución de la plataforma de gestión académica GestIB por Llull, una nueva herramienta derivada de la plataforma Séneca y adjudicada a la empresa privada Ayesa.
La entidad considera que GestIB no es únicamente una herramienta informática de gestión administrativa, sino una infraestructura estratégica del sistema educativo balear. Según defiende, la plataforma se ha desarrollado durante años con personal técnico vinculado directamente a la Administración educativa, lo que ha permitido adaptarla a las necesidades reales de los centros, los equipos directivos, el profesorado, las familias y el propio funcionamiento normativo del sistema educativo de las Illes Balears.
Uno de los principales valores de GestIB, según el Colegio, ha sido precisamente la proximidad del equipo técnico encargado de su desarrollo y mantenimiento. La entidad destaca que los centros pueden comunicar incidencias, sugerencias o nuevas necesidades a un equipo conocedor del contexto educativo balear y con capacidad para introducir mejoras o correcciones en plazos razonables.
El Colegio advierte de que la migración a un nuevo sistema plantea interrogantes importantes tanto desde el punto de vista técnico como institucional. Recuerda que GestIB acumula décadas de datos, procedimientos e integraciones, por lo que cualquier sustitución supone una operación “extremadamente compleja y delicada”, con posibles riesgos de pérdida de funcionalidades, incidencias operativas, incompatibilidades o interrupciones del servicio.
Más allá de las dificultades técnicas, la entidad sitúa el debate en el terreno de la soberanía tecnológica y la capacidad de autogestión pública. En este sentido, subraya que las plataformas educativas gestionan datos especialmente sensibles, como información de menores, trayectorias académicas, informes psicopedagógicos, procesos de evaluación y comunicaciones internas.
El Col·legi Professional de Docents sostiene que, en un contexto en el que las instituciones europeas impulsan conceptos como la autonomía estratégica digital y la soberanía tecnológica, las administraciones públicas deberían reforzar sus propias capacidades de desarrollo, gobernanza y control de sistemas críticos, en lugar de aumentar su dependencia de corporaciones privadas.
Por ello, la entidad defiende que la infraestructura tecnológica que sostiene el sistema educativo balear debería permanecer bajo control directo de la Administración pública, tanto en su desarrollo como en su mantenimiento y evolución futura. A su juicio, conservar el conocimiento técnico, el control sobre los datos y la capacidad de decidir sobre las prioridades del sistema es esencial para la autonomía institucional de las Illes Balears.
El Colegio pide a la Conselleria d’Educació i Universitats que reconsidere el proceso de externalización tecnológica vinculado a la gestión educativa y que detenga la migración a Llull. En su lugar, reclama apostar por la continuidad, modernización y desarrollo propio de GestIB, con equipos públicos y bajo criterios de servicio público, soberanía tecnológica y autonomía institucional.
