El Área de Salud de Menorca ha culminado un curso de dermatología dirigido a médicos de familia con el objetivo de mejorar su capacidad diagnóstica y resolutiva ante las patologías cutáneas. La formación se enmarca en una estrategia de refuerzo de la atención primaria que combina la formación continua con la incorporación de nuevos recursos diagnósticos.
Dentro de esta estrategia, se han invertido 46.340 euros en la adquisición de 40 dermatoscopios, distribuidos entre todos los centros de salud de Menorca.
Tanto el curso, en el que han participado más de 60 profesionales, como la adquisición de los dermatoscopios se han financiado con fondos procedentes del Programa Marco Estratégico de la Atención Primaria y Comunitaria del Ministerio de Sanidad. Estos dispositivos permiten examinar las lesiones cutáneas con mayor precisión y facilitan la detección precoz de enfermedades, incluido el melanoma.
La formación teórica en dermatología se ha impartido en línea y se ha completado con una jornada práctica e interactiva organizada por la directora de Atención Primaria, Margarita Rodríguez-Loeches, en colaboración con la Unidad de Docencia y Formación del Área de Salud.
La sesión, celebrada la semana pasada, fue impartida por la dermatóloga del Hospital Universitario Son Llàtzer Rosa Taberner, quien destacó la importancia de estas acciones formativas. La dermatología es actualmente una de las especialidades con mayor demanda asistencial, debido tanto al aumento de las patologías cutáneas como a la mayor concienciación de la población sobre la salud de la piel y la detección precoz del cáncer cutáneo.
La especialista explica que muchas de las afecciones dermatológicas más frecuentes, como las lesiones pigmentadas, las queratosis, las dermatitis o las infecciones cutáneas, pueden diagnosticarse y tratarse desde los centros de salud cuando se dispone de la formación y los recursos adecuados. «Dotar a los profesionales de atención primaria de herramientas como el dermatoscopio y de una base sólida de conocimiento permite mejorar la atención al paciente y reducir el tiempo de espera para casos que realmente necesitan derivación», ha subrayado.
El curso forma parte de un plan formativo destinado a facilitar la implantación, a medio y largo plazo, de técnicas y procedimientos que mejoren la capacidad resolutiva de la atención primaria. A finales de 2025 ya se impartió un curso sobre cirugía menor con el objetivo de capacitar a los facultativos para realizar procedimientos quirúrgicos sencillos y no estéticos, de corta duración, que no requieren anestesia general ni hospitalización, como la extirpación de verrugas y quistes sebáceos.
