Los restaurantes, bares y cafeterías de Menorca han cerrado el mes de julio con unas cifras de negocio sensiblemente inferiores a las registradas en el mismo periodo del año anterior. Según ha avanzado Toni Sansaloni, presidente de la Asociación de Bares, Cafeterías y Restaurantes de PIME Menorca, en declaraciones al programa Más de un Menorca de Onda Cero, la caída del volumen de facturación se sitúa alrededor del 25% con respecto a julio del año pasado, confirmando una clara tendencia de contención del gasto por parte de los visitantes.
El presupuesto vacacional, al límite
Sansaloni atribuye este retroceso a la acumulación de sobrecostes que afrontan las familias al organizar sus vacaciones. El incremento generalizado de los billetes de avión y barco, el alojamiento y el alquiler de vehículos absorbe la mayor parte del presupuesto disponible, dejando un margen mucho más reducido para la parte final del viaje: la restauración, las excursiones y el ocio. "Todo cuesta más: venir a Menorca cuesta más, la estancia cuesta más y los coches de alquiler también han subido. Son gastos que se van añadiendo al presupuesto vacacional y, cuando llega la parte final del viaje, la gente ajusta su presupuesto en la restauración", ha señalado el presidente patronal.
Fin de las listas de espera y cambios en los hábitos
A diferencia de temporadas anteriores, donde conseguir mesa requería reserva previa con días de antelación, este verano la tónica general es la disponibilidad casi inmediata en todos los municipios. Incluso restaurantes de renombre que habitualmente registraban colas están trabajando con un solo turno fluido y acusando una menor rotación de clientes a partir del segundo pase.
A esta contención presupuestaria se suma el impacto de las altas temperaturas:
- Menos afluencia en horas puntas de mediodía: El calor extremo vacía los cascos urbanos a mediodía, impulsando a los turistas a permanecer en playas, piscinas o alojamientos con aire acondicionado.
- Modificación del tique medio: Los clientes evitan comidas copiosas o bebidas de mayor margen como el vino durante las horas de calor, optando por refrescos o agua, lo que reduce sustancialmente el margen de facturación por mesa.
Impacto desigual en el sector
El dirigente de PIME Menorca ha destacado que el descenso se nota con especial dureza en los establecimientos de apertura exclusivamente estival. En cambio, los locales que abren durante todo el año amortiguan mejor el golpe gracias al cliente local y al turismo interinsular (procedente de Mallorca e Ibiza), que sigue respondiendo de manera positiva.
Ante esta coyuntura, el sector descarta un cambio brusco de tendencia en agosto y aboga por analizar el balance definitivo al término de la temporada para reorganizar la oferta gastronómica, adaptar plantillas y reajustar costes operativos de cara al futuro.
