Las reservas hídricas de Menorca se mantienen en el 34% durante el mes de julio, según los datos de seguimiento de la situación hidrológica de la Demarcación Hidrográfica de las Illes Balears. La isla conserva así el mismo porcentaje registrado en junio, aunque afronta el mes de agosto dentro de una situación de prealerta y con la previsión de que las reservas continúen descendiendo durante las próximas semanas debido a la época estival.
El dato de Menorca contrasta con la evolución registrada en el conjunto de Balears, donde las reservas hídricas han pasado del 45% en junio al 39% en julio. Mallorca se sitúa también en el 39%, mientras que Eivissa registra un 42%.
En el caso de Menorca, el 34% de reservas sitúa a la isla dentro del grupo de territorios que se encuentran actualmente en situación de prealerta. En concreto, el 58,9% del territorio de Balears está en esta situación, incluyendo Menorca, Artà, Palma-Alcúdia, Tramuntana Nord y Eivissa.
Las reservas bajan durante el verano
Los datos muestran que todas las unidades de demanda de agua han experimentado una evolución a la baja durante el mes de julio. Los descensos más importantes se han registrado en Manacor-Felanitx y Eivissa, mientras que Manacor-Felanitx y Migjorn han entrado en situación de alerta.
El índice general de la Demarcación Hidrográfica de las Illes Balears se sitúa en 0,386, ligeramente por encima del registrado en julio de 2025 (0,366) y en julio de 2024 (0,365).
A pesar de esta evolución, la situación no es homogénea en todo el archipiélago. El 9,5% del territorio, correspondiente a Formentera y Tramuntana Sud, permanece en situación de normalidad, mientras que el 31,6% se encuentra ya en alerta.
Agosto, con previsión de más descenso
De cara a agosto, la administración hidráulica prevé que las reservas continúen con una tendencia descendente, un comportamiento habitual durante los meses de verano debido al incremento del consumo y a la ausencia de precipitaciones significativas.
En este contexto, Menorca inicia el mes de agosto con un 34% de sus reservas hídricas, un nivel que obliga a mantener la atención sobre la evolución de los recursos disponibles durante las próximas semanas, especialmente en plena temporada turística.
