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Es Migjorn invertirá más de 100.000 euros en llevar agua salada a las duchas de Sant Tomàs y Sant Adeodat

El proyecto prevé instalar cuatro nuevos puntos y aprovechar los cinco ya existentes, con una red independiente de la de agua potable y alimentada con energía solar.

Sant Adeodat.
Sant Adeodat.

El Ayuntamiento de Es Migjorn Gran ha sacado a licitación el proyecto para que las duchas y los lavapiés de las playas de Sant Tomàs y Sant Adeodat funcionen con agua salada, una actuación con la que pretende reducir el consumo de agua potable y dar respuesta a la demanda de los bañistas.

El proyecto cuenta con un presupuesto de 104.307,37 euros, IVA incluido, e incluye la instalación de cuatro nuevas duchas. Las obras está previsto que comiencen a principios de octubre y tendrán un plazo de ejecución de ocho semanas, con el objetivo de que estén terminadas antes de finalizar el año. Las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta el próximo 31 de agosto.

El nuevo sistema captará agua salada mediante una bomba sumergida, que se instalará a una profundidad máxima de 15 metros en un pozo ya existente junto al aparcamiento situado a mitad de la avenida central de Sant Tomàs, cerca del paseo marítimo. La instalación tendrá un caudal máximo de 7.000 metros cúbicos al año y funcionará entre las 9.00 y las 21.00 horas.

La energía necesaria procederá de placas fotovoltaicas colocadas sobre una pérgola junto al parque infantil. Según el proyecto, esta solución permitirá ahorrar alrededor del 95 % del consumo eléctrico de la instalación.

Para distribuir el agua se aprovechará la canalización que ya existe en el paseo marítimo y que hasta ahora se ha utilizado para regar la vegetación de la zona. El sistema contará además con un acumulador de presión de 200 litros, que permitirá adaptar el caudal a las duchas que estén funcionando en cada momento.

El proyecto contempla instalar tres nuevas duchas en Sant Tomàs y una en Sant Adeodat, que se sumarán a las cinco ya existentes. De esta forma, la zona dispondrá de nueve puntos de ducha. La red de agua salada será completamente independiente de la que abastece de agua potable a la urbanización.

El Ayuntamiento lleva tres años tramitando esta iniciativa, que no ha podido impulsar hasta disponer de todos los informes favorables de las administraciones competentes. Actualmente, las duchas de Sant Tomàs permanecen cerradas debido a la situación de prealerta por sequía y a las medidas para reducir el consumo de agua entre la población.

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Christian Melis

Periodista de Menorca al Dia