El paso de la borrasca por Menorca no solo se ha dejado sentir con dureza en los núcleos urbanos principales, sino que ha golpeado con especial intensidad toda la franja litoral del municipio de Sant Lluís. Tras registrarse el grave incidente en Alcaufar —donde el colapso de la cornisa de un inmueble semiabandonado aplastó un vehículo y provocó heridas leves a una menor—, los servicios de emergencia han tenido que intervenir en otros puntos clave de la costa como Binibeca y Binisafuller.
Susto en Alcaufar y desperfectos en el litoral
El suceso más crítico del municipio tuvo lugar en Alcaufar, donde la acumulación de agua provocó el desprendimiento de una gran estructura de piedra. Los cascotes alcanzaron la habitación de una joven que, tras ser trasladada por precaución al Hospital Mateu Orfila, afortunadamente solo presenta contusiones leves. En la misma zona, un turismo quedó completamente sepultado y destrozado bajo la masa de escombros de la fachada.
Binibeca y Binisafuller sumadas a los destrozos
La fuerza del viento y las intensas lluvias también se han cobrado su peaje en las urbanizaciones vecinas:
- Binibeca: Se han registrado caídas de ramas de gran tamaño en las vías de acceso, desplazamientos de elementos urbanos y daños en mobiliario exterior de viviendas y establecimientos turísticos.
- Binisafuller: Los fuertes golpes de viento provocaron la entrada de agua en varios accesos a la costa, desprendimientos menores de muros de paret seca y la acumulación de arrastres y vegetación en las calzadas.
Con seis incidencias graves contabilizadas oficialmente por el Centre de Coordinació d'Emergències 112 en Sant Lluís, los efectivos de la Policía Local y las brigadas municipales continúan peinando la zona costera para retirar los obstáculos de la vía pública, asegurar estructuras dañadas y evaluar posibles desperfectos en embarcaciones o amarres expuestos al temporal.
