La XXII Copa del Rey Repsol de Barcos de Época ha llegado a su fin en aguas de Maó con los cinco líderes de la jornada anterior convertidos en campeones. La regata, organizada por el Club Marítimo de Mahón desde el martes hasta hoy, ha reunido a 41 embarcaciones de 12 países y ha completado el programa previsto de una prueba por día pese a la inestabilidad meteorológica que ha marcado buena parte de la semana. La flota ha vuelto a ofrecer un gran nivel deportivo en una de las citas de referencia de la vela clásica del Mediterráneo.
La última jornada se ha disputado, por fin, bajo un cielo despejado después de tres días de nubosidad. Las cinco clases han afrontado un recorrido costero de 13 millas por la costa norte, en las proximidades del puerto de Mahón.
BIG BOATS
The Lady Anne (1912), el 15 Metros diseñado por William Fife III, ha cumplido los pronósticos y se ha adjudicado una victoria muy holgada en la clasificación general. El barco armado por Gonzalo Botín ha ganado tres de las cuatro regatas y ha demostrado una clara superioridad sobre sus rivales. El Viveka (1929), de Keith Mills, ha terminado segundo, mientras que la goleta Altair (1931), de George Ruiz, ha completado el podio tras la retirada por avería del Cariad (1896) en la segunda jornada.
ÉPOCA CANGREJA
Los tres NY40 han protagonizado un auténtico duelo de época. El Chinook (1916), diseñado por Nathanael Herreshoff y armado por Paolo Zannoni, se ha llevado el título después de mantenerse al frente de la clasificación durante toda la regata. El Marilee (1926), armado por Alessandra Angelini, ha terminado segundo, mientras que el Rowdy (1916), armado por Donna Dyer, se ha tenido que conformar con la tercera plaza. El barco con base en el Real Club Náutico de Palma ha ganado las dos últimas regatas y ha demostrado su potencial, pero la descalificación sufrida en la primera jornada ha resultado determinante y le ha impedido luchar por las posiciones de cabeza.
ÉPOCA BERMUDIANA
El Varuna (1939), diseñado por Sparkman & Stephens, ha completado una actuación muy solvente y se ha proclamado campeón con seis puntos de ventaja sobre el segundo clasificado. El barco alemán, del armador Jens Kellinghusen, ha ganado tres de las cuatro regatas y ha sido el gran dominador de una categoría en la que su regularidad le ha permitido controlar la clasificación hasta el final. El Argyll (1948), del actor británico Griff Rhys Jones, vencedor de la primera manga, ha terminado segundo, mientras que el Sonny (1935), armado por Harold Goddijn, ha cerrado el podio después de mantener una gran regularidad durante toda la semana, con tres terceros y un cuarto.
CLÁSICOS
El Argos (1964), el Holman 42 diseñado por Kim Holman y armado por Barbara Trilling, ha añadido una nueva victoria a su extraordinario palmarés y ha conquistado en Mahón su undécimo título de la Copa del Rey Repsol de Barcos de Época. El Clarionet (1966), de Andrew Harvey, no ha podido superar al dominador de la categoría en ninguna de las cuatro regatas y ha terminado segundo. El Mowgli (1965), armador por los hermanos Harris, ha logrado un meritorio tercer puesto. El resultado confirma una vez más al Argos como un equipo prácticamente invencible en las aguas mahonesas.
ESPÍRITU DE TRADICIÓN
El Andalucía-Barlovento (1973), diseñado y construido por Harry Becker, ha completado una Copa perfecta con cuatro victorias en las cuatro regatas disputadas. El barco de Torres ha mostrado una superioridad incontestable y ha terminado por delante de los tres modelos del astillero Spirit Yachts que le han acompañado en la clasificación: el Legolas (1996), de Jens Ricke, ha sido segundo, mientras que el Flight of Durgan (2007), armado por David Grylls, ha conseguido la tercera posición. La actuación del Andalucía-Barlovento, con el regatista local Fernando Rita como patrón, le permite estrenar su palmarés en la Copa del Rey Repsol de Barcos de Época con una demostración de autoridad.
MUSEO FLOTANTE
Más allá del resultado deportivo, la Copa del Rey Repsol de Barcos de Época ha vuelto a convertir Mahón en un punto de encuentro para aficionados al mar y a la navegación clásica. Durante estos días, el puerto ha ejercido de escenario de convivencia y, al mismo tiempo, de museo flotante, con una flota cuya edad media de construcción se sitúa en 1957, lo que equivale a unos 69 años de antigüedad, y una eslora media de 16,6 metros. La diversidad entre categorías es especialmente llamativa: los barcos de Espíritu de Tradición tienen una edad media de 32 años, frente a los 60 de los Clásicos, los 91 de Época Bermudiana, los 104 de Época Cangreja y los 106 de los Big Boats. La horquilla no puede ser más amplia: del Cariad (1896), con 130 años de historia, al Victoria (2026), recién construido este mismo año.
