El Palinuro ha abandonado este domingo el puerto de Maó después de permanecer varios días en Menorca, donde su presencia ha estado vinculada a los actos de homenaje organizados por la Marina Militar italiana en recuerdo de los marineros del acorazado Roma que llegaron a la Isla tras el hundimiento del buque durante la Segunda Guerra Mundial.
La escala del buque escuela italiano ha permitido contemplar en aguas del puerto de Maó una de las embarcaciones más singulares de la Marina italiana, un bergantín-goleta de tres palos y casco de hierro que actualmente desempeña funciones de formación para los alumnos de las escuelas de suboficiales.
La visita ha tenido además un marcado componente histórico por la relación existente entre el Palinuro, la Armada italiana y la ciudad de Maó, donde todavía se conserva un monumento en el cementerio municipal dedicado a las víctimas del acorazado Roma.
Un homenaje a los marineros del Roma
La presencia del Palinuro en Maó se enmarcó en los homenajes que la Armada italiana ha rendido a los marineros del Roma, que tras el hundimiento del que fuera buque insignia de la Marina Militar italiana durante la Segunda Guerra Mundial llegaron a Menorca y fueron atendidos por la población local.
El recuerdo de aquellos acontecimientos permanece ligado a Maó y forma parte de la historia compartida entre la ciudad y la Marina italiana.
Un buque escuela con una historia centenaria
El Palinuro tiene también una historia marcada por diferentes vidas antes de convertirse en buque escuela. Fue construido en los astilleros franceses Anciens Chantiers Dubigeon, de Nantes, por encargo del armador Joseph Briand, inicialmente como bergantín y bajo el nombre de Commandant Louis Richard.
Los elevados costes de construcción provocaron la quiebra del cliente inicial antes de su botadura. La embarcación fue adquirida posteriormente por la empresa Pêcheries du Labrador, de Saint-Malo, que la transformó en goleta y la destinó a la pesca del bacalao en los caladeros del Atlántico Norte.
En 1948 cambió nuevamente de propietario y fue reconvertida en barcaza, bajo el nombre de Jean Marc Aline, para faenar en el océano Índico sur.
Finalmente, en 1951 la Armada italiana adquirió el barco para sustituir al histórico Cristoforo Colombo, cedido a la Unión Soviética como reparación de guerra tras la Segunda Guerra Mundial.
Después de una profunda remodelación en astilleros italianos, el buque fue adaptado a sus nuevas funciones docentes y rebautizado como Palinuro, nombre que homenajea al célebre timonel de La Eneida de Virgilio, guía de la nave de Eneas durante su travesía por el Mediterráneo.
Desde entonces, el Palinuro se ha convertido en uno de los principales buques de formación a vela de la Marina Militar italiana y continúa navegando por el Mediterráneo como buque escuela para la formación de sus futuros suboficiales.
La salida de este domingo pone punto final a varios días de presencia del histórico velero militar italiano en el puerto de Maó, donde su estancia ha permitido recuperar y poner en valor los vínculos históricos entre Menorca e Italia.
