"No podemos fabricar una playa", explica Daniel Marqués, regidor de Turisme i Medi Ambient del Ajuntament de Ciutadella. "Estamos muy preocupados y estamos pendientes del día a día, pero no podemos luchar contra la naturaleza", advierte el concejal.
Y es que, tal y como ha sucedido con Santo Tomás, el paisaje del arenal ha cambiado de aspecto de forma radical. Eso ha generado una combinación letal para algunos de los turistas y residentes que la frecuentaban, pero también para restaurantes, tiendas y locales que asisten impotentes al escenario actual: "La arena, con el viento, se acumula en la paret seca; de allí se podría extraer y devolverla a su lugar original", expone uno de los hoteleros de la zona a este diario.
Estamos pendientes y muy preocupados, pero no podemos fabricar una playa
La maniobra no parece tan sencilla para el consistorio, que habla de un tema de competencias, y también presupuestario: "Traer la arena de otro lugar costaría un dineral que no podemos asumir", explica Marqués.
"El año pasado sucedió algo similar en Cala Blanca y fuimos parcheando como pudimos, pero en este caso es imposible porque no hay de donde coger la arena. Estamos tan preocupados como los comerciantes, los restauradores o los hoteleros. Y pendientes de lo que sucede también con otras playas como la de Santo Tomás para ver cómo podemos actuar".
¿Dónde está la solución? Lo cierto es que no parece fácil, porque la situación se ha ido repitiendo en los últimos años en diversas playas del sur de Menorca. Algunas se han regenerado de forma natural, pero en otros casos no. Los expertos lo atribuyen al cambio climático y hablan de un proceso natural e imparable, mientras los comerciantes ven peligrar la próxima temporada turística.
Son Xoriguer es una de las zonas más concurridas de Ciutadella durante el verano. Su playa dibuja una concha natural muy especial que la convierte en un espacio muy atractivo para los visitantes. Además, cuenta con una oferta complementaria muy importante que la convierte en un enclave de gran interés.
