El resto del dinero se logró reunir en apenas cinco días en la exposición Son Bou Act en la que 50 artistas de la isla cedieron sus obras para poder financiar el resto de la actuación judicial.
Para el portavoz de los ecologistas, Miquel Camps, esta rapidez en la recaudación del dinero necesario demuestra la importancia que le da la gente de Menorca al caso de los hoteles de Son Bou.
Para el GOB los establecimientos de Son Bou son uno de los impactos paisajísticos más considerables que se han realizado en el litoral de Menorca. Construidos en los años setenta, la empresa promotora presentó en 2017 un proyecto que prevé mantener la altura de 12 plantas de las dos torres y levantar también otros cinco pisos de construcción al lado y en medio de las mismas lo que provocaría un efecto pantalla enorme.
El GOB detectó que los hoteles nunca cumplieron con el requisito de superficie de parcela a la que obligaba la licencia de los años setenta, lo que situaría las edificaciones en un régimen de ilegalidad y no podrían acogerse a la Disposición de la Ley de Turismo que les permitiría realizar la ampliación presentada. De ahí que la tramitación esté parada desde hace seis años.
En 2022, la empresa presentó una petición para segregar y agrupar parcelas, con la intención de sumar más metros cuadrados edificables y así legalizar las actuales construcciones. Pero desde el GOB se considera que se han tomado zonas verdes que se han contado como edificables. Éste es el motivo de haber iniciado la vía contencioso-administrativa, después de que el Ajuntament d'Alaior haya desestimado, por silencio administrativo, la revisión de tal operación.
