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Cómo aprovechar las sobras de Navidad en Menorca: ideas fáciles para ahorrar y reducir el desperdicio

Lejos de ser un problema, estos excedentes pueden convertirse en una gran oportunidad para cocinar de forma creativa

Los platos típicos de estas fechas pueden tener una segunda vida en la cocina.
Los platos típicos de estas fechas pueden tener una segunda vida en la cocina.

Tras los grandes almuerzos y cenas de Navidad, Sant Esteve, Fin de Año y Reyes, muchas casas de Menorca se encuentran con la nevera llena de restos de comida. Lejos de ser un problema, estas sobras pueden convertirse en una excelente oportunidad para cocinar de forma creativa, ahorrar en la cesta de la compra y reducir el desperdicio alimentario, una cuestión cada vez más importante también en la isla.

Los platos típicos de estas fechas pueden tener una segunda vida en la cocina. El pollo asado, el cordero, el pavo o el capón que sobran de las celebraciones se pueden reutilizar fácilmente para preparar croquetas, canelones, empanadas o incluso ensaladas templadas. Picadas en trozos pequeños y mezcladas con verduras de temporada, estas carnes permiten crear platos nuevos, más ligeros y equilibrados.

Además, las carnes sobrantes son ideales para elaborar caldos, sopas y cremas, perfectas para los días de invierno en Menorca. Los huesos y carcasas aportan mucho sabor y permiten cocinar recetas reconfortantes y nutritivas. Añadiendo arroz, fideos o legumbres, se pueden preparar comidas completas y económicas para toda la familia.

Durante las fiestas también suelen abundar las tablas de quesos y embutidos, muchos de ellos productos locales. Las sobras se pueden aprovechar para hacer tortillas, quiches, pizzas caseras o bocadillos calientes. Los quesos algo secos recuperan su textura al gratinarlos, mientras que los embutidos cortados en dados funcionan muy bien en platos de pasta o arroz.

Los turrones, neulas y polvorones tampoco tienen por qué quedarse olvidados en un cajón. Pueden transformarse en nuevos postres, como bases de tartas, trufas, helados caseros o yogures con trocitos de turrón. De este modo, los dulces tradicionales se reinventan en recetas diferentes y sorprendentes.

Otra opción práctica es congelar las sobras en porciones pequeñas. Así se pueden consumir durante las semanas siguientes sin prisas ni desperdicios. Etiquetar los recipientes con la fecha ayuda a mantener el orden y evita que la comida acabe en la basura.

Aprovechar las sobras de los menús navideños no solo es una decisión práctica, sino también responsable y sostenible. Cada pequeño gesto contribuye a reducir el desperdicio alimentario y a valorar el esfuerzo que hay detrás de cada plato. Además, puede convertirse en una experiencia divertida para experimentar en la cocina y descubrir nuevas combinaciones, también con productos de Menorca.

Eva Remolina (Amic)

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Redacción

Periodista de Menorca al Dia