Con el inicio de las rebajas de enero, que se extenderán durante los próximos dos meses, miles de personas aprovecharán los descuentos para realizar sus compras. Ante este aumento del consumo, la Dirección General de Prestaciones, Farmacia y Consumo ha lanzado un recordatorio: las rebajas solo implican una reducción del precio y no pueden suponer, en ningún caso, una merma en la calidad, la seguridad ni en los derechos de las personas consumidoras.
Desde Consumo se recomienda planificar las compras con antelación, fijar un presupuesto y elaborar una lista de necesidades para evitar gastos innecesarios. También se recuerda que la normativa obliga a los establecimientos a mostrar de forma clara el precio original junto al rebajado o el porcentaje de descuento aplicado. Este precio de referencia debe ser el más bajo que haya tenido el producto en los treinta días anteriores al inicio de las rebajas.
Los artículos rebajados, además, deben estar claramente identificados y separados del resto de productos, y haber formado parte de la oferta habitual del comercio durante al menos un mes. En ningún caso pueden ponerse en rebajas productos defectuosos o con menor calidad que la habitual.
La Dirección General insiste en la importancia de conservar siempre las facturas o tiques de compra, ya que son imprescindibles para realizar cualquier reclamación, cambio o devolución. Si surge un conflicto con el establecimiento y no se alcanza un acuerdo, las personas consumidoras pueden solicitar la hoja de reclamaciones y presentar la correspondiente queja. Asimismo, se aconseja priorizar los comercios adheridos al Sistema Arbitral de Consumo, un mecanismo gratuito y ágil para la resolución de conflictos.
Consumo recuerda que los comercios no están obligados a aceptar cambios o devoluciones de productos en perfecto estado, salvo que así lo establezca su política comercial. En el caso de las compras por internet, la normativa reconoce un plazo de catorce días naturales para desistir de la compra sin necesidad de justificación. Si el producto presenta un defecto de fabricación, la persona consumidora puede exigir su reparación o sustitución, y solo se contempla la devolución del importe si estas opciones no son posibles.
La publicidad, los catálogos y las características anunciadas de los productos son vinculantes y pueden exigirse durante las rebajas. Del mismo modo, el servicio posventa y las garantías se mantienen intactas: tres años para productos nuevos y dos para contenidos digitales. En artículos de segunda mano, la garantía puede reducirse a un año si se acuerda por escrito; de lo contrario, será de dos años. Además, las empresas deben garantizar la disponibilidad de recambios durante un periodo mínimo de diez años.
Por último, desde Consumo se hace un llamamiento a extremar la precaución en las compras en línea, verificando que las páginas web sean oficiales, comprobando la URL y evitando acceder a enlaces sospechosos recibidos por SMS o correo electrónico sin confirmar su autenticidad.
Desde Consumo se recuerda que, ante cualquier duda siempre se puede consultar en Maó al teléfono 971 17 73 33 ó al 900 16 60 00 o bien acceder a la web portalconsum.caib.es o a reclamacionsconsum.caib.es
