La Policía Nacional ha detenido en Ciutadella a un padre y a su hijo como presuntos autores de un delito de homicidio en grado de tentativa por la brutal agresión a un joven. Según la investigación, el hijo disparó a la víctima con una pistola de perdigones y el padre se sumó después al ataque junto a un tercer varón, que también ha sido detenido como presunto autor de un delito de lesiones. Además, al hijo se le imputan los delitos de atentado a agente de la autoridad y quebrantamiento de condena.
Los hechos se produjeron durante la madrugada del domingo al lunes, cuando varias patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional en Ciutadella, que realizaban labores de prevención de la delincuencia, fueron alertadas de una agresión en la puerta de un local de ocio.
Los ciudadanos alertaron de que uno de los involucrados en la pelea había disparado a otro joven con una pistola de perdigones.
Apresuradamente, los agentes se personaron en el lugar de los hechos, donde localizaron en el interior de un vehículo a un joven con el rostro totalmente ensangrentado, con numerosas heridas abiertas en la cara y en una oreja, que se identificó como la víctima de los hechos.
Dada la gravedad de las heridas que presentaba el joven, los agentes solicitaron la presencia en el lugar de una dotación del 061 para atenderlo in situ, ya que presentaba varios perdigones incrustados en el rostro.
Tras ser atendido, el joven informó a los policías de que había sufrido una agresión por parte de un grupo de varones, reconociendo y señalando a dos de ellos como un padre y un hijo.
En su declaración, el joven manifestó que inició una discusión con el agresor más joven por haberlo acusado de sustraerle algún tipo de medicación, tras lo cual ambos abandonaron el local y continuaron la discusión en la calle.
Una vez en la vía pública, de forma sorpresiva, el joven sacó un arma que portaba escondida entre sus ropas y, sin mediar palabra, apuntó a la víctima a la cara y disparó hasta en cinco ocasiones, provocándole las heridas que presentaba.
Posteriormente, el padre del agresor apareció en el lugar y, junto con otro varón, continuaron agrediéndole. El joven señaló que el padre le golpeó violentamente con una barra u objeto metálico en la cabeza y que su acompañante le propinó patadas y puñetazos. El joven relató que los presuntos autores llevaban dos perros de raza peligrosa que intentaron morderle.
Paralelamente, otra patrulla fue informada de que los presuntos autores se encontraban cerca del lugar. Una patrulla los interceptó y estos negaron su participación en la agresión. Ambos fueron detenidos como presuntos autores de un delito de homicidio en grado de tentativa.
Los agentes pudieron comprobar que el hijo tenía en vigor una orden de alejamiento del padre, por lo que también fue detenido por quebrantamiento.
Tras ser informado de los motivos de su detención, el hijo no cesó de proferir insultos y amenazas contra los agentes. Tras el traslado hasta dependencias policiales, el presunto autor provocó daños en el vehículo policial. Posteriormente, durante su ingreso en el servicio de seguridad, acometió contra uno de los agentes, provocándole una luxación en un hombro.
La investigación continuó abierta hasta que se pudo comprobar la participación del tercer varón, al que agentes de Policía Judicial de la Policía Nacional localizaron y detuvieron como presunto autor de un delito de lesiones.
