La iniciativa está financiada con fondos europeos y su coste previsto supera los 10,3 millones de euros.
En un principio, el inmueble debía estar terminado en 2023 tras dos años de obras pero dos modificaciones del proyecto han motivado una demora. Primero se tuvieron que afrontar imprevistos como la presencia de amianto del edificio anterior, la aparición de roca especialmente dura o la creación de un aljibe para recoger las aguas pluviales. Este cambió costó 345.000 euros.
En abril de 2023 se aprobó la segunda modificación para cambiar las bombas de calor de las dos plantas. Este trabajo no supuso un mayor coste económico, pero si una nueva demora en el tiempo.
En un principio la obra debería estar lista en 2024 aunque queda por ver lo que se tardará en equipar la instalación y tener al personal para que la residencia pueda estar plenamente operativa.
