Los primeros registros históricos del Camí de Cavalls de Menorca se remontan al siglo XIV, cuando el rey Jaume II de Mallorca ordenó la creación de una red de caminos que rodeara toda la isla. El objetivo principal era vigilar la costa menorquina y permitir el rápido desplazamiento de tropas a caballo, facilitando la defensa frente a ataques piratas e invasiones extranjeras.
Este uso militar del Camí de Cavalls se mantuvo durante siglos, especialmente durante los periodos de dominación británica y francesa en los siglos XVIII y XIX. La posición estratégica de Menorca en el Mediterráneo convirtió la isla en un enclave clave para varias potencias europeas, y el camino desempeñó un papel fundamental en la movilización de guarniciones militares y en la protección de las torres de vigilancia costera repartidas a lo largo del litoral.
El nombre de “Camí de Cavalls” tiene su origen en su función principal: la circulación de soldados y patrullas a caballo. Este sendero era la forma más rápida y eficaz de recorrer las largas distancias de la costa de Menorca y garantizar una respuesta inmediata ante posibles amenazas marítimas.
Con el paso del tiempo, y especialmente a lo largo del siglo XX, el Camí de Cavalls perdió su función militar y algunos tramos quedaron en desuso. Sin embargo, a finales del siglo XX y principios del XXI surgieron diversas iniciativas para su recuperación como ruta de senderismo y cicloturismo.
Finalmente, en el año 2010, el Camí de Cavalls fue declarado de uso público y consolidado como un itinerario ecoturístico protegido, respetando tanto su valor histórico como su importancia ambiental, y convirtiéndose en uno de los principales atractivos naturales y culturales de Menorca.
Eva Remolina (Amic)
