El Partido Popular de Maó ha acusado formalmente al alcalde, Héctor Pons, de reconocer el fracaso de la política hídrica que ha venido defendiendo durante los últimos años. La denuncia llega tras el anuncio del Ayuntamiento de que renuncia a construir una tercera planta desnitrificadora para apostar, finalmente, por una desaladora, una solución de suministro que los populares aseguran haber reivindicado desde el principio del conflicto hídrico.
Durante la reunión de la Comisión de Sequía celebrada este jueves en el consistorio, el PP ha trasladado directamente al primer edil que "rectificar es de sabios". No obstante, la formación ha lamentado que este cambio de rumbo se produzca tras ocho años de legislaturas perdidas debido a la "obstinación" del equipo de gobierno por mantener un modelo que consideran fallido.
"Nos alegramos de que Héctor Pons rectifique y así se lo ha dicho nuestra portavoz Virginia Victori en persona en la reunión, pero es inevitable preguntarse cuántos años se han perdido por no escuchar. El PP siempre ha apostado por la construcción de una desaladora en la zona de Llevant y el tiempo y el mismo Héctor Pons nos dan la razón", ha manifestado el concejal popular Alfonso Toral.
Un modelo inoperante
Para los populares, la radiografía de las infraestructuras de desnitrificación de la ciudad evidencia la ineficacia de la estrategia impulsada por el PSOE y Ara Maó. Según recuerdan, los datos son "incontestables»": la planta desnitrificadora de Malbúger acumula cerca de dos años fuera de servicio, mientras que la nueva infraestructura proyectada en Sant Climent todavía no ha entrado en funcionamiento.
A pesar de este escenario, el PP critica que el ejecutivo local insistiera hasta hace poco en levantar una tercera instalación con idéntica tecnología. "Lo realmente preocupante es que, pese a las evidencias, siguieran defendiendo un modelo fallido y retrasaran durante años una solución definitiva para los vecinos de Maó. Esa falta de capacidad para reconocer los errores ha tenido consecuencias directas sobre la calidad del servicio que reciben los ciudadanos", ha aseverado Toral.
El Govern balear como impulsor
Desde las filas del PP de Maó se ha querido poner en valor el papel de la administración autonómica, remarcando que ha sido el Govern de Marga Prohens el que ha desencallado la situación. Los populares recuerdan que el Ejecutivo balear ha iniciado los trámites para la construcción de la planta desaladora definitiva y ha promovido, de forma paralela, la instalación de una desaladora portátil en Cala Figuera para garantizar y mejorar el suministro de agua potable mientras se ejecuta la obra principal.
Tras el giro de criterio del gobierno de Héctor Pons, el grupo municipal del PP espera que el Ayuntamiento colabore de forma proactiva con el resto de administraciones y no entorpezca el desarrollo de las nuevas infraestructuras. "Los vecinos de Maó no necesitan más improvisaciones ni más cambios de criterio; necesitan agua potable y soluciones definitivas", ha zanjado el concejal popular.
