Es Castell ha cerrado la compra de las parcelas necesarias para ejecutar el proyecto de mejora del tramo urbano de la carretera Me-2, una actuación estratégica que permitirá transformar la entrada al municipio en un bulevar urbano más sostenible y adaptado a las necesidades de peatones y ciclistas.
La operación se ha cerrado por un importe total de 967.535,94 euros, de los cuales 774.847 € han sido aportados por el Govern Balear, con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, a través del programa Next Generation EU.
Los otros 192.688,29 € han sido posibles gracias a la aportación del Consell de Menorca, dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) de las Illes Balears, también financiados con fondos europeos extraordinarios Next Generation EU.
Esta combinación de recursos ha permitido desbloquear el proyecto denominado Es Castell – Porta d’entrada, redactado inicialmente en el año 2014, que prevé la conversión del tramo de la Me-2 comprendido entre el molino de Fontanilles y el molino de sa Creu, frente a la rotonda de la iglesia, en un bulevar con carril bici, itinerarios peatonales, zonas verdes, una nueva ordenación del transporte público y espacios de aparcamiento periférico.
Asimismo, el proyecto pretende ser un punto de inicio amable y accesible para la visita al municipio, sirviendo de guía para conocer su patrimonio, su entorno y los pequeños puertos marineros que forman parte de su identidad.
Tanto la adquisición como el futuro proyecto han sido presentados oficialmente en una rueda de prensa celebrada hoy en Es Castell, con la participación del alcalde Lluís Camps, del presidente del Consell Insular de Menorca, Adolfo Vilafranca, y del conseller de Turismo, Cultura y Deportes del Govern de les Illes Balears, Jaume Bauzà.
Según el alcalde de Es Castell, Lluís Camps, “esta adquisición ha requerido muchos esfuerzos por parte del Consistorio, pero era imprescindible para poder avanzar en un proyecto clave para el futuro del municipio y para la calidad de vida de los vecinos”.
Por su parte, Jaume Bauzà ha asegurado durante la visita que esta actuación “es un ejemplo claro de cómo los fondos europeos pueden mejorar nuestro territorio, transformando espacios cotidianos para los residentes y apostando por un turismo más respetuoso, equilibrado y sostenible”, destacando también la colaboración institucional entre administraciones para alcanzar los objetivos del proyecto.
Adolfo Vilafranca, por su parte, ha declarado que "Se crea un nuevo tramo de carril bici que da continuidad al Maó–Es Castell y que, en el futuro, conectará con Cala Sant Esteve y Sant Lluís, reforzando una red pensada para los desplazamientos cotidianos. Este es el modelo de carretera que defendemos desde el Consell Insular: infraestructuras más humanas, integradas dentro del pueblo, más verdes y más seguras. Carreteras que no dividen, sino que conectan".
Una vez completada la compra de los terrenos, el Ayuntamiento de Es Castell iniciará, conjuntamente con el Consell Insular de Menorca, la actualización del convenio de colaboración para la ejecución de las obras y la revisión definitiva del proyecto ejecutivo. El presupuesto total de la iniciativa asciende a cerca de 3 millones de euros.
El Ayuntamiento también quiere destacar y agradecer la labor de los técnicos municipales, que con un alto grado de dedicación y compromiso han hecho posible cerrar una operación compleja desde el punto de vista administrativo y legal, y que ha sido determinante para desbloquear este proyecto estratégico para el municipio.
Movilidad sostenible y espacio público
La actuación permitirá la creación de una ruta continua, amplia y accesible para peatones, que circunvalará el núcleo urbano y conectará con el resto de itinerarios municipales. Esta ruta facilitará el acceso a equipamientos educativos, deportivos y sociales, como el complejo deportivo municipal, el CEIP Ruiz y Pablo y la escuela infantil municipal, así como a diversos puntos de interés turístico y patrimonial, como el Centro de Interpretación Marítima Thalassa, la iglesia del Roser o el Museo Militar.
El proyecto incluye también la creación de un nuevo tramo de carril bici, que dará continuidad al carril bici Maó–Es Castell y al futuro carril bici proyectado hacia Cala Sant Esteve y Sant Lluís. Esta infraestructura mejorará la accesibilidad a los principales atractivos turísticos del entorno, como los Miradores de Sol de l’Est, el Castillo de Sant Felip o el Fuerte de Marlborough, y favorecerá los desplazamientos no motorizados.
Aparcamiento y ordenación del tráfico
El proyecto permitirá la creación de más de 200 nuevas plazas de aparcamiento, dando respuesta al déficit estructural de bolsas de estacionamiento del municipio, especialmente acusado durante la temporada turística. Las nuevas plazas se ubicarán mayoritariamente fuera del núcleo residencial, lo que contribuirá a reducir la presión del tráfico rodado dentro del pueblo y a ordenar espacios que actualmente se utilizan de manera provisional.
Asimismo, se prevé la modernización de la zona de parada de autobuses y autocares escolares, mejorando su capacidad, funcionalidad y seguridad.
Diseño de la sección viaria y criterios ambientales
La alternativa adoptada por el proyecto plantea una redistribución funcional de los viales, manteniendo la carretera en su posición actual y reorganizando los espacios para dar prioridad a los peatones y a la movilidad sostenible. Se incorporará una amplia franja de acera y carril bici con parterres y arbolado, mientras que el nuevo vial de la carretera Me-2 ocupará la parte correspondiente a las parcelas adquiridas.
El paseo resultante incluirá un carril bici, una acera y una franja verde separadora, con la incorporación de nuevas luminarias y alineaciones de arbolado. En este sentido, el proyecto prevé la conservación del arbolado existente y la plantación de cerca de cien nuevos árboles, reforzando la integración paisajística y el confort climático del espacio público. También se incluye la preinstalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Justificación del interés turístico, ambiental y social
La remodelación de la entrada a Es Castell y la mejora de la movilidad para peatones y bicicletas supondrán una oportunidad clara para reforzar la competitividad turística del municipio, favoreciendo la actividad comercial y gastronómica del pueblo, especialmente en el entorno de Calesfonts, donde se concentra una parte muy significativa de la oferta de restauración y servicios turísticos. También beneficiará al ámbito de Cala Corb, donde recientemente han finalizado las obras del muelle que comunica ambas calas.
El proyecto contribuirá igualmente a una mejor gestión ambiental, a la descongestión del núcleo urbano y a la promoción de un modelo de movilidad más sostenible. Además, abre la puerta a futuras actuaciones estratégicas, como la posible creación de un área de estacionamiento para caravanas y autocaravanas vinculada a las parcelas adquiridas.
