La caída de una turista británica a principios de semana cuando intentaba subir por las escaleras de acceso a la playa de Sant Tomàs precipitó el cierre preventivo de una segunda pasarela por parte del Ayuntamiento des Migjorn Gran. El incidente ha sido recogido en un informe policial que el Consistorio ya ha remitido a Costas para advertir del riesgo que, según sostiene, presentan estas estructuras en plena temporada turística.
El Ayuntamiento considera que el episodio evidencia que el deterioro de las pasarelas no es solo un problema de imagen o de accesibilidad, sino también de seguridad para turistas y residentes. Por ello, el gobierno municipal llevará a final de mes al pleno una propuesta para instar formalmente a la Demarcación de Costas del Estado y al Ministerio para la Transición Ecológica a reparar de forma “integral e inmediata” los accesos y los sistemas de protección dunar dañados por los temporales del invierno.
La reclamación municipal exige, como mínimo, que Costas actúe de inmediato sobre las dos pasarelas actualmente cerradas, que cuentan con rampas de acceso, para garantizar la accesibilidad universal a la playa ahora que la temporada turística ya ha comenzado. El Consistorio también reclama la reposición de los elementos de protección del sistema dunar, afectados por los temporales, para evitar una mayor erosión y presión humana sobre este espacio.
La reclamación llega después de que Costas se haya comprometido únicamente a reparar una de las tres pasarelas. Según el Ayuntamiento, la administración estatal argumenta que la recurrencia de los temporales y los efectos del cambio climático hacen que invertir en las otras dos sea “inviable” o un “gasto inútil”.
El gobierno municipal considera esta postura “inasumible”, al entender que vulnera los derechos básicos de accesibilidad universal al dominio público marítimo-terrestre. Además, defiende que no se puede calificar de gasto inútil la reparación de unas infraestructuras de titularidad estatal cuando el Estado recauda anualmente más de 12 millones de euros en Balears en concepto de canon por la ocupación del dominio público.
Desde Es Migjorn insisten en que las pasarelas degradadas “no solo ofrecen una imagen negativa”, sino que suponen “un riesgo físico” para quienes intentan acceder a la arena. En este sentido, el concejal de Turismo y Medio Ambiente, Antoni Borràs, advierte de que “se ha advertido ya suficientes veces de la situación y es urgente que quien tiene las competencias actúe para no tener que lamentar una desgracia”.
El Ayuntamiento también pide la creación de una mesa técnica con Costas para estudiar soluciones constructivas más resistentes, capaces de soportar mejor los temporales y evitar que las pasarelas tengan que repararse de forma constante cada temporada.
