El Hospital Mateu Orfila ha puesto en marcha el nuevo programa de diálisis peritoneal, una prestación largamente esperada por los pacientes renales de Menorca y que, por primera vez, permitirá realizar esta técnica en la isla sin necesidad de desplazarse a Mallorca. Con este avance, el Servicio de Nefrología amplía su cartera de servicios y prevé iniciar el primer año con 5 pacientes.
La primera paciente que se beneficia de la nueva prestación ya ha iniciado el proceso de entrenamiento y formación —previo al inicio del tratamiento en su propio domicilio— por parte del equipo especializado que atiende la nueva consulta: el doctor Luis David Meza junto con el supervisor del Servicio, Senda Ramírez, y la enfermera María José Lázaro.
La diálisis peritoneal utiliza el peritoneo como membrana natural de filtración, evitando el uso de fístulas o catéteres venosos centrales. Según explica el doctor Meza, esta técnica proporciona una autonomía muy superior y se adapta mejor a la vida diaria del paciente. Ya no debe acudir tres veces por semana al Hospital; puede realizar su tratamiento en casa y mantener sus rutinas personales y laborales. Por ello, está especialmente indicada para pacientes jóvenes activos, personas mayores autónomas o pacientes que cuentan con el apoyo de un familiar cuidador.
El procedimiento comienza con la colocación del catéter peritoneal, realizada por el Servicio de Cirugía del Hospital. Tras un periodo de cicatrización de unas cuatro semanas, el paciente inicia el entrenamiento, guiado por el equipo de enfermería especializado. La técnica puede aplicarse de dos maneras: con la modalidad manual, en la que el propio paciente lleva a cabo los intercambios de líquido varias veces al día; o la modalidad automática con cicladora, en la que una máquina hace los intercambios durante la noche, mientras el paciente duerme.
Además de la autonomía, entre los beneficios principales de este tipo de diálisis, destacan la mejor preservación del árbol vascular, al no requerirse fístulas ni catéteres centrales y protegerse así el acceso vascular de cara a un posible trasplante futuro; un ritmo más fisiológico, porque el intercambio es continuo y diario y se asemeja más al funcionamiento natural del riñón; y la posibilidad de una dieta más flexible gracias a una eliminación más eficaz del potasio, que permite una alimentación menos restrictiva.
Para poder aplicar esta nueva técnica, los profesionales han cursado una formación específica. Por su parte, el Hospital ha habilitado una nueva Unidad de Diálisis Peritoneal, con una consulta destinada tanto al entrenamiento como a la atención de complicaciones. Este entorno permite hacer prácticas guiadas, revisar el funcionamiento del catéter y resolver dudas e incidencias.
Ampliación del equipo
La puesta en marcha del programa de diálisis peritoneal supone el primer paso hacia un plan más amplio: el desarrollo progresivo de las terapias domiciliarias renales. Coincide, además, con una mejora organizativa y de recursos humanos del Servicio de Nefrología, desde que en enero de 2025 se amplió el equipo médico con un cuarto especialista.
En este último año, el equipo ha pasado de 3 a 6 enfermeras, lo que supone duplicar la capacidad asistencial y permitir el desarrollo de nuevas áreas de trabajo. Por primera vez, hay una enfermera dedicada a realizar sesiones de hemodiálisis a pacientes críticos, agudos o en aislamiento, para mejorar la seguridad y reducir tiempos de respuesta. También se han implementado sistemas de guardias localizadas de 24 horas por parte de profesionales de enfermería y, desde el pasado 1 de marzo, se han puesto en marcha turnos de tarde que permiten ampliar horarios de tratamiento, mejorar la conciliación de los pacientes y responder a la demanda.
Todos estos avances en el Servicio de Nefrología son mejoras que permiten ofrecer un tratamiento más humano, flexible y adaptado a la vida del paciente, un paso más para avanzar hacia un modelo que priorice su autonomía y bienestar.
