La mujer herida en el derrumbe mortal de la casa de Cala Sant Esteve en la madrugada del pasado martes ha recibido el alta, según han informado fuentes sanitarias.
La víctima, de 62 años de edad, había ingresado en el hospital de Maó con diversas heridas como consecuencia del impacto de una roca de 20 toneladas que cayó sobre la vivienda.
La piedra de grandes dimensiones fue a parar al dormitorio donde dormía la pareja, cobrándose la vida de su marido, de 65 años de edad.
