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La Taula de Torralba d’en Salort: el santuario donde aún parece susurrar el pasado

Los arqueólogos hablan de un santuario; los historiadores hablan de un lugar de culto. Pero quienes la contemplan en silencio suelen sentir que hay algo más: una extraña sensación de estar frente a un espacio que alguna vez fue considerado sagrado

Torralba d’en Salort. Foto: www.torralbadensalort.com
Torralba d’en Salort. Foto: www.torralbadensalort.com

Adriana Moll

Cuando el sol comienza a desaparecer tras las colinas de Menorca y las sombras se alargan sobre la piedra milenaria, la Taula de Torralba d’en Salort adquiere una presencia casi sobrenatural. Erguida desde hace más de dos mil años, con su gigantesca forma de “T” desafiando al tiempo, parece guardar un secreto que nunca llegó a ser escrito.

Los arqueólogos hablan de un santuario. Los historiadores hablan de un lugar de culto. Pero quienes la contemplan en silencio suelen sentir que hay algo más: una extraña sensación de estar frente a un espacio que alguna vez fue considerado sagrado.

Las excavaciones realizadas en el recinto revelaron indicios fascinantes. Restos de grandes hogueras iluminaban la oscuridad de las ceremonias nocturnas. Ánforas que habían contenido vino sugerían celebraciones rituales, mientras que los huesos de corderos y cabritos jóvenes apuntan a sacrificios ceremoniales que probablemente formaban parte de antiguos cultos relacionados con la fertilidad, la protección o el favor de los dioses.

Entre los objetos hallados aparecieron pequeñas figuras de bronce y terracota: un toro, restos de un caballo y representaciones de la divinidad púnica Tanit. Cada una de ellas parece contar una historia fragmentada de un mundo donde la naturaleza, los astros y las fuerzas invisibles gobernaban la vida cotidiana.

Sin embargo, el mayor misterio sigue siendo la propia Taula.

¿Por qué levantar semejante monumento con una precisión tan extraordinaria? ¿Representaba a una divinidad? ¿Era un puente entre los hombres y el cielo? ¿O quizá funcionaba como un gigantesco marcador astronómico para señalar momentos clave del calendario sagrado?

Algunos investigadores han propuesto posibles orientaciones relacionadas con determinados fenómenos celestes, mientras que otros creen que era el centro espiritual donde los sacerdotes de la cultura talayótica dirigían ceremonias reservadas únicamente para unos pocos iniciados. No existen respuestas definitivas, y precisamente esa incertidumbre alimenta su magnetismo.

Es fácil imaginar una noche sin luna hace más de dos mil años. El fuego ardiendo en el interior del recinto. El olor de las hierbas quemadas mezclándose con el humo. El sonido grave de tambores de piel resonando entre las piedras. Sacerdotes vestidos con mantos oscuros elevando plegarias mientras el vino era derramado sobre el altar y las llamas proyectaban enormes sombras sobre la monumental piedra.

Quizá los asistentes creían que, durante esos instantes, el mundo de los hombres y el de los dioses quedaban unidos por aquella gigantesca estructura de piedra.

Hoy el silencio reina sobre Torralba d’en Salort. Los rituales desaparecieron hace siglos y las voces se extinguieron con el tiempo. Sin embargo, cuando el viento recorre lentamente el recinto y el último rayo de sol acaricia la vieja Taula, resulta difícil no pensar que las piedras aún conservan la memoria de aquellas ceremonias olvidadas.

Porque algunos lugares dejan ruinas.

Y otros parecen conservar secretos.


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Redacción

Periodista de Menorca al Dia