Bajo el lema “Cuatro Islas, una manera de ser”, el edificio de la Llotja de Palma se vistió de gala este sábado para celebrar el acto institucional del Día de las Illes Balears 2026. La ceremonia, que conmemoraba el 43º aniversario del Estatut d'Autonomía, sirvió para que el Govern balear rindiera homenaje a la excelencia y el compromiso de personas y entidades que definen la identidad del archipiélago.
Menorca, protagonista en los galardones y en el escenario
La representación menorquina fue una de las grandes triunfadoras de la noche. En el apartado de los Premis Ramon Llull 2026, el reconocimiento institucional recayó sobre dos figuras muy queridas en la isla: el ciclista Albert Torres Barceló y la destacada Laura Pons Olives. Ambos fueron premiados por trayectorias que, en palabras del Govern, proyectan el nombre de las islas y encarnan los valores de esfuerzo y superación.
Pero el sello de Menorca no solo estuvo en los diplomas, sino también en la banda sonora del evento. El prestigioso pianista mahonés Marco Mezquida protagonizó uno de los momentos más emotivos de la velada, llegando a interpretar una pieza junto a los Blauets de Lluc. Asimismo, el grupo menorquín Pèl de Gall puso la nota festiva a una noche que también contó con las actuaciones de Carolina Cerezuela y el propio Jaume Anglada.
Medalla de Oro para Jaume Anglada
El momento cumbre de la ceremonia fue la entrega de la Medalla de Oro de la Comunidad Autónoma, el máximo distintivo que otorga el Govern, al cantautor Jaume Anglada. La presidenta Margalida Prohens destacó su capacidad para convertir sus canciones en "himnos que refuerzan el sentimiento de pertenencia" y por haber sabido proyectar la esencia de las islas a través de su música y letras.
Un discurso de unidad y retos de futuro
En su intervención, la presidenta Prohens reivindicó el carácter "resiliente, trabajador y comprometido" de la sociedad balear. Defendió la cultura, la lengua y las tradiciones como pilares de futuro, pero no olvidó los retos actuales. Prohens hizo referencia a la necesidad de un sistema de financiación autonómica justo que tenga en cuenta la realidad insular, así como a los problemas de vivienda, sostenibilidad y crecimiento poblacional.
El acto concluyó con un mensaje de cohesión social y orgullo compartido entre Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera, reafirmando que, pese a las particularidades de cada territorio, existe una identidad común que define a los ciudadanos de las Illes Balears.
