Maó y Es Mercadal, incluidos hasta ahora entre los municipios en zona de vigilancia, recuperan la normalidad después de que la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural haya informado del levantamiento en las Illes Balears de todas las medidas de protección aplicadas frente a la gripe aviar.
La decisión se adopta a raíz de la resolución del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que deja sin efecto las restricciones vigentes a escala estatal.
Hasta ahora, Balears mantenía medidas de control en municipios considerados de especial riesgo y de vigilancia. Entre los primeros figuraban Santa Margalida, Muro, Sa Pobla, Pollença y Alcúdia, mientras que en el grupo de vigilancia estaban Felanitx, Campos, Formentera, Eivissa, Sant Josep de Sa Talaia, Santa Eulària des Riu, Ses Salines y los dos municipios menorquines.
Según ha explicado el Govern, esta decisión respondía a un criterio de prudencia y de adaptación a la realidad del territorio ante la situación epidemiológica registrada en el conjunto del Estado.
Con el fin de estas medidas, el sector avícola recupera la normalidad tanto en mercados, ferias y certámenes ganaderos como en las condiciones de manejo de las explotaciones.
El director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, ha agradecido el esfuerzo del sector durante los meses en los que han estado vigentes las restricciones: «Las medidas de sanidad animal siempre generan trastornos y dificultades a los implicados. También soy consciente de la decepción que, en ocasiones, la adopción de medidas ha generado en otros sectores; por ejemplo, cuando hemos tenido que desautorizar ferias o certámenes en los cuales los ayuntamientos o los ciudadanos habían puesto ilusiones».
Pese a la eliminación de las restricciones, la Conselleria recuerda la importancia de mantener las buenas prácticas de bioseguridad en las explotaciones y de continuar con la vigilancia, especialmente ante posibles riesgos asociados a las aves silvestres.
