El cierre del acceso a la zona internacional del Aeropuerto de Menorca ha generado malestar entre pasajeros de vuelos nacionales, que denuncian no poder entrar a algunos restaurantes y espacios de restauración situados en esa área restringida.
La situación afecta especialmente a establecimientos como el Burger King ubicado en la terminal internacional, al que actualmente solo pueden acceder viajeros con tarjeta de embarque para vuelos fuera del espacio Schengen. La medida ha provocado numerosas quejas de usuarios, muchos de ellos turistas y familias que esperaban comer antes de embarcar.
Uno de los pasajeros afectados explicó al diario que intentó acceder a la zona, pero un operario del aeropuerto le advirtió de que “si entras allí ya no podrás volver”. Según relata, posteriormente el trabajador le indicó que “si vienes en 3 o 4 horas estará abierto”. Una respuesta que indignó aún más al viajero: “Justamente era la hora de comer, a las 14.00 horas de la tarde”, lamenta.
Una situación incomprensible
Los usuarios aseguran que esta situación no se producía en años anteriores y consideran incomprensible que exista un espacio de ocio y restauración vetado para pasajeros nacionales. Muchos critican que las opciones de restauración dentro del aeropuerto se reduzcan precisamente en momentos de mayor afluencia y durante las horas punta de comidas.
Desde Aena han explicado a este diario que “en este momento está activo el procedimiento de zona No Schengen en los embarques Sur, por lo que el acceso a la terminal de vuelos internacionales queda limitado exclusivamente a los pasajeros que deban someterse al correspondiente control de pasaportes”.
Controles de pasaporte
Según detallan, “la segregación de la zona No Schengen en los embarques Sur se establece en función de la programación de vuelos con destino fuera del espacio Schengen y de la necesidad de realizar el control de pasaportes a estos pasajeros”.
Aena añade que “el acceso a dicha zona se activa únicamente cuando la operativa lo requiere y durante el tiempo estrictamente necesario”, subrayando además que la restricción “no depende de la nacionalidad del pasajero, sino del destino del vuelo”.
Pese a estas explicaciones, numerosos usuarios continúan mostrando su descontento y consideran ilógico que parte de la oferta comercial y de restauración del Aeropuerto de Menorca quede inaccesible para quienes viajan en vuelos nacionales.
