Menorca se ha volcado este miércoles con el histórico eclipse solar, que ha reunido a miles de personas en diferentes puntos de la Isla. Desde primera hora de la tarde, vecinos y visitantes han buscado los mejores lugares para contemplar el fenómeno, tanto desde tierra como desde el mar.
El Passeig Marítim de Maó ha sido uno de los puntos con mayor concentración de público. Las imágenes muestran a numerosas personas apostadas junto a la zona del puerto, muchas de ellas equipadas con gafas especiales para observar el eclipse de forma segura.
La expectación también ha sido enorme en Ciutadella y su costa, donde se han llenado diferentes espacios con personas preparadas para seguir el fenómeno. El entorno de Cala’n Bosch ha sido otro de los escenarios elegidos, con numerosos espectadores ocupando las zonas próximas al litoral.
Familias, grupos de amigos y aficionados a la astronomía han esperado durante horas el momento del eclipse, muchos de ellos provistos de gafas homologadas, cámaras fotográficas y equipos de observación.
Las imágenes reflejan la dimensión de un acontecimiento que ha convertido este miércoles a Menorca en un auténtico observatorio al aire libre, con espectadores repartidos por numerosos puntos de la Isla y siguiendo con expectación la evolución del eclipse.
El fenómeno ha dejado además una estampa poco habitual en el litoral menorquín, con espacios habitualmente tranquilos convertidos durante la tarde en improvisados puntos de observación.
