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Entrevista a Sara Godino: "La halterofilia me enseñó que la fuerza no está reñida con la feminidad"

Una entrevista de Adriana Moll

Superación es la palabra que define la trayectoria deportiva de Sara Godino. (Foto: LUX STUDIO CEDIDA POR SARA GODINO)
Superación es la palabra que define la trayectoria deportiva de Sara Godino. (Foto: LUX STUDIO CEDIDA POR SARA GODINO)

La halterofilia menorquina sigue ganando peso gracias a nombres propios que inspiran dentro y fuera de la tarima. En 2021, la atleta Sara Godino llegó a Menorca para empezar un nuevo capítulo desde cero, y fue en esta isla donde descubrió una disciplina que transformaría su vida por completo. Residente en Es Castell, Sara ha logrado hitos tan relevantes como convertirse en subcampeona de España, demostrando que el esfuerzo siempre tiene recompensa, incluso cuando las condiciones del viaje son adversas. En esta entrevista, la levantadora nos abre las puertas a su mentalidad, sus valores y su visión de un deporte que define con una sola palabra: superación.


Sara, ¿cómo llegó la halterofilia a tu vida y qué fue lo que te enamoró de este deporte?

La halterofilia llegó a mi vida en 2021, cuando me mudé a Menorca empezando de cero. Encontré en esta disciplina una dificultad que conectaba mucho con mi forma de ser. Pronto descubrí que no solo era cuestión de fuerza física, sino también de técnica, constancia y fortaleza mental. Ahí fue cuando me enamoré de ella.

Mucha gente ve la halterofilia como un deporte muy exigente. ¿Qué encontraste en ella que te hizo quedarte?

Precisamente esa exigencia fue lo que me hizo quedarme. Encontré un deporte que me reta constantemente, que me obliga a superarme y a trabajar la paciencia, la disciplina y la constancia. Además, me enseñó que la técnica y la cabeza son igual de importantes que la fuerza.

¿Recuerdas tu primera competición? ¿Qué sensaciones tuviste al subir a la tarima?

Sentí nervios, adrenalina e ilusión. Subir a la tarima por primera vez impone mucho porque estás tú sola ante la barra, con todo el trabajo que llevas detrás.

Convertirte en subcampeona de España es un logro importante. ¿Qué significó para ti alcanzar ese resultado?

Más que la medalla, significó todo lo que había detrás: los entrenamientos buenos y malos, el sacrificio y un viaje desde Menorca que no fue fácil ni se dio en las mejores condiciones. Al final, verme allí con mi entrenador y mi equipo fue la prueba de que todo el esfuerzo había valido la pena.

¿Cuál fue el momento más emocionante de aquel campeonato?

Fue muy emocionante porque venía de un viaje durísimo de 11 horas, tres aviones y mucha carretera. Y aun así, allí estaba a las ocho de la tarde sobre la tarima, haciendo algo que impone muchísimo. El momento más especial fue terminar mi último levantamiento de dos tiempos y poder abrazar a mi entrenador, Luis. Y, por supuesto, cuando me pusieron la medalla; ahí sentí todo lo que había costado llegar y pude dedicársela a mi gatita, que había fallecido recientemente y era todo mi mundo.

La halterofilia es tanto física como mental. ¿Cómo trabajas la concentración y la presión antes de una competición?

Para mí la música es un pilar fundamental. Visualizo el levantamiento una y otra vez, de manera obsesiva, hasta que en mi mente solo veo eso.

A menudo se habla de romper estereotipos en los deportes de fuerza. ¿Cómo has vivido esa realidad como mujer en la halterofilia?

Creo que, aunque cada vez ocurre menos, todavía existen muchos prejuicios sobre las mujeres en los deportes de fuerza. Yo lo he vivido demostrando que la fuerza no está reñida con la feminidad ni con ser mujer. La halterofilia me ha enseñado que podemos ser fuertes, disciplinadas y competitivas, y eso también es una forma de romper estereotipos.

Más allá de los resultados, ¿qué valores te ha enseñado este deporte?

Me ha enseñado disciplina, constancia y humildad. Me ha ayudado a respetar los procesos, a entender que no siempre se gana y que muchas veces se aprende más de los días malos que de los buenos. Sobre todo, me ha enseñado a confiar en mí misma.

¿Cómo gestionas los días en los que las cosas no salen como esperabas?

¡Lloro bastante! (Risas). No, bueno... intento recordarme que no todos los días van a ser buenos y que eso también forma parte del proceso. Este deporte me ha enseñado a tener paciencia, a analizar qué ha fallado y a seguir trabajando.

¿Qué has aprendido sobre ti misma gracias a la halterofilia?

He descubierto que tengo un carácter fuerte y que sé mantenerme firme incluso en los momentos difíciles. También me ha enseñado humildad, porque siempre hay algo que mejorar; constancia, porque los resultados llegan con tiempo y trabajo; y paciencia, porque aquí nada se consigue de un día para otro.

Cuando termine tu carrera deportiva, ¿cómo te gustaría que te recordaran?

Me gustaría que me recordaran por la persona que fui fuera y dentro de la tarima. Por el amor con el que viví este deporte, por el respeto que siempre le tuve y por la pasión con la que luché cada levantamiento.

Y para acabar, si tuvieras que definir la halterofilia en una sola palabra, ¿cuál sería y por qué?

Superación. Porque constantemente te obliga a ir más allá de tus límites, a fallar, aprender y volver a intentarlo hasta conseguirlo.

¿Necesitas que añada una breve introducción sobre la atleta o prefieres dejar el formato de preguntas directo como estaba en el correo?

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Redacción

Periodista de Menorca al Dia